Le pidió el agua caliente a su mamá, pero terminó con la policía adentro y un cortaplumas en la mano
Le exigió el agua caliente a su madre y, cuando ella se la negó, la amenazó de muerte durante varios minutos. Un mensaje de WhatsApp a escondidas cambió todo: la Policía llegó al barrio Cruce de los Andes, pero adentro de la casa el hombre tenía otra cosa preparada.
Un hombre terminó tras las rejas en Pocito después de una mañana que empezó con un pedido doméstico y derivó en amenazas de muerte, un llamado desesperado al 911 y un ataque a un policía con un cortaplumas.
El episodio ocurrió el 15 de septiembre de 2026, alrededor de las 8:40, en una vivienda del barrio Cruce de los Andes. Según la investigación, Martín Andrés Noñora salió de su habitación, fue hasta el comedor donde estaba su madre y le exigió de malos modos que le entregara el agua caliente que había en una olla.
La discusión escaló rápido: el hombre comenzó a insultarla y a amenazarla de muerte. Le dijo que la iba a matar y aseguró que tenía un arma. Las amenazas se extendieron durante varios minutos y generaron temor en la mujer, que estaba sola en la casa.
Su otra hija había salido hacia un centro de salud para conseguir medicamentos, porque la víctima es insulinodependiente. En un momento de distracción de Noñora, la mujer logró enviarle un mensaje de WhatsApp a su hija para pedirle que llamara urgentemente a la Policía.
La joven hizo la comunicación y poco después arribó personal policial de la Casilla del Barrio Cruce de los Andes. La víctima salió de la vivienda y les contó a los efectivos lo que había sucedido.
El ataque al policía
Cuando los policías ingresaron a la habitación donde se encontraba Noñora, el hombre atacó a uno de los agentes con un elemento cortopunzante tipo cortaplumas, efectuando varios puntazos contra el efectivo.
El caso fue investigado por el fiscal Cristian Gerarduzzi, con la intervención del ayudante fiscal Francisco Rodríguez, por los delitos de amenazas, resistencia y atentado a la autoridad.
Finalmente, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado. Noñora recibió una pena de un año de prisión efectiva por estos hechos. No obstante, al existir una condena anterior, se dispuso la unificación de las penas, fijándose una pena única de tres años de prisión efectiva.
Además, la Justicia declaró al acusado reincidente y ordenó que permanezca bajo prisión preventiva.