Le pidió a su papá que se fueran del bingo, él dijo "esperá un poco más" y minutos después todo cambió
Le pidió que se fueran del bingo porque era tarde, pero él quiso quedarse un rato más. Minutos después, el Roña Castro le agarró la mano a su mujer y cerró los ojos. Su hija Quimey contó qué pasó esa noche y qué reveló la autopsia.
La muerte de Jorge “Roña” Castro conmocionó a propios y extraños. El excampeón mundial de boxeo falleció este miércoles y su hija Quimey fue la encargada de reconstruir, en un móvil de A24, cómo fueron las últimas horas de vida de su padre.
Desde su casa en Morón, Quimey recordó a Castro como un hombre de carácter fuerte, terco y frontal, que decía lo que pensaba sin medir las consecuencias. “Mi papá era así, tal cual como lo veías vos en la tele. Era solidario, bueno, carismático, compañero”, contó. Y agregó: “Yo me quedo con su cariño, su amor, su honestidad. Todo era genuino”.
La noche del bingo
Según relató su hija, el excampeón había ido al bingo de Morón junto a ella y a su mamá. Después de cenar se quedaron un rato más y, cuando ya era tarde, Quimey le pidió que se fueran. Castro le respondió que esperara un poco más mientras seguía jugando en una máquina.
En un momento, le dijo que le dolía un poco el pecho. Ella pensó que podía ser por el cigarrillo, pero el cuadro empeoró. “Se acostó, le agarró la mano a mi mamá, le pidió que le sacara las medias y las zapatillas, cerró los ojos y entró un paro”, relató Quimey. Los paramédicos llegaron e intentaron reanimarlo, pero no pudieron salvarle la vida.
La causa de la muerte
Durante la entrevista, la hija también se refirió a la salud de su padre. Contó que la autopsia ya se había realizado y que, según le informaron, la causa de la muerte fue un infarto. Además, explicó que Castro era cuidadoso con el tratamiento de su diabetes, una enfermedad que le provocaba dificultades.
La faceta solidaria
Otro de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando habló de la faceta solidaria del excampeón mundial. Castro había impulsado comedores y colaborado con familias que necesitaban alimentos. Para Quimey, esa ayuda no era una puesta en escena: “A él no le interesaba ser bondadoso para la tele. No necesitaba la tele para darle de comer a la gente, lo hacía porque le nacía así”, sostuvo.
Consultada sobre cómo continuará ese trabajo, reconoció que la familia todavía no tomó una decisión. Primero deberán conversar entre ellos y con Johnny, un amigo y promotor de Castro que seguía de cerca sus actividades. “Esperemos que se pueda colaborar”, señaló.
La despedida
La despedida será íntima. Según se informó durante el móvil, los familiares se reunirán este miércoles desde las 18.00 y hasta la medianoche en una cochería de Morón. El velatorio no estará abierto al público y el traslado al cementerio de Morón se realizará el jueves.
Mientras la familia atraviesa el duelo, las palabras de Quimey dejaron una imagen de Castro más allá del campeón que hizo historia sobre el ring: la de un padre de carácter fuerte, humor permanente y una solidaridad que, según su hija, no necesitaba cámaras para ser verdadera.