37 centímetros, 1,3 kilos de latón y 200 horas de trabajo manual: el cáliz que un orfebre radicado en Catamarca preparó para el Papa esconde una particularidad que se completa recién cuando lo tocan cientos de manos.
El orfebre Pablo Falabella, radicado en Catamarca, fue el encargado de dar forma al cáliz que recibirá el papa León XIV en su visita a Córdoba. La pieza se hizo a mano y guarda una particularidad: su ornamentación se completa con las marcas que dejan los propios cordobeses a fuerza de cincel.
La obra se mostró el miércoles en el Cabildo Histórico de Córdoba. Hasta allí llegaron vecinos y visitantes que, martillo en mano, dieron pequeños golpes sobre el metal para sumar su huella al diseño. La idea nació del intendente Daniel Passerini, que convocó al artista para que el Pontífice recibiera una pieza con la comunidad adentro.
Una pieza que se termina entre muchos
La convocatoria no se agota en esa jornada. Este jueves y viernes la propuesta sigue en distintos puntos de la ciudad, abierta a vecinos, jubilados, personas con discapacidad, artistas y representantes de instituciones cordobesas. El objetivo es ampliar la cantidad de manos que intervienen la ornamentación.
Desde Córdoba, Falabella contó que la respuesta fue masiva. Hubo gente que hizo fila para participar del cincelado y dejar su marca. Para que eso fuera posible, el orfebre diseñó la pieza con espacios libres pensados justamente para recibir los golpes de los participantes.
Latón, 37 centímetros y 200 horas de trabajo
El cáliz es de latón, de estilo renacentista moderno, mide 37 centímetros y pesa alrededor de 1,3 kilogramos. Su elaboración es completamente manual y llevó unas 200 horas. La patena también es de latón, aunque llevará un baño de plata. A eso se suma el escudo papal de León XIV, bañado en oro.
La pieza quedará en manos del intendente Passerini, que será el responsable de hacerla llegar al Santo Padre.
Falabella expresó su deseo de que la obra se conserve en el Museo del Vaticano y, sobre todo, de que el Papa llegue a usarla.
No es la primera vez
Ya en 2022 el orfebre había realizado una pieza para el papa Francisco, que lo llamó por teléfono para agradecerle el obsequio. En esa ocasión Falabella no pudo atender y el Santo Padre le dejó un mensaje en el contestador. Después ambos pudieron conversar.
Con este nuevo encargo, el artista radicado en Catamarca suma otra obra de peso a su trayectoria: un cáliz que viajará hacia el Vaticano y que lleva impreso el trabajo de una comunidad entera.