Le pidieron que deje la esquina de Balcarce y Alvear, pero él no piensa bajar los brazos
¿Por qué quieren sacar a la revistería que lleva más de 50 años en Balcarce y Alvear? El argumento que usaron con Armando Villalba para dejarlo sin su única fuente de ingresos.
Armando Villalba atiende desde hace años el puesto de revistas que su padre levantó en la esquina de Balcarce y Alvear, en pleno centro de la capital jujeña. Hace unos días, inspectores de Control Comercial del municipio le notificaron que debía retirarse de manera inmediata. La medida cayó como un balde de agua fría sobre una familia que lleva más de medio siglo en ese mismo rincón.
El puesto no es solo un negocio de diarios y revistas. Es parte de la postal urbana que miles de vecinos cruzan a diario. El padre de Armando trabajó en esa esquina hasta los 80 años y, antes de enfermar, le pidió que no dejara morir el comercio que tanto amaba.
Un premio que quedó en el olvido
En 2015, el fundador del puesto recibió el Premio San Salvador de manos del entonces intendente Raúl "Chuli" Jorge, en el Cine Teatro Select / José Hernández. Un reconocimiento a su labor ciudadana y a su trayectoria que la familia conserva con orgullo.
Sin embargo, según relató Armando, las autoridades actuales habrían minimizado ese antecedente. Apuntó directamente contra la directora del área, Alba Ortiz, y reprodujo el diálogo que mantuvo con ella:
"Le comenté a la directora sobre la distinción que le dieron a mi padre y que era muy apreciado acá por la gente. La directora me dijo: 'Pero Chuli se va a ir o ya no va a estar, ¿de qué vale su palabra? ¿Te dio algún papel? No, le dije... y bueno, tenés que irte', me contestó", contó con angustia.
El golpe que golpea la mesa familiar
La incertidumbre laboral impacta de lleno en la economía doméstica de Armando, padre de tres hijos. En este tramo del año debe afrontar gastos críticos, entre ellos los preparativos para la cena blanca de dos de sus hijos que cursan el último año de la secundaria.
Explicó que trabaja con compromisos diarios de pago con la agencia de distribución y que la baja en las ventas, sumada al peso anímico de la situación, le impide generar ingresos mínimos. También cuestionó la posibilidad de una reubicación: advirtió que el centro de la ciudad está saturado de vendedores y que perder su clientela histórica equivale a "empezar de cero".
Ante esta medida intempestiva, el revistero hizo un llamado público a las autoridades municipales para que revean la situación y le permitan continuar con el legado de su padre, trabajando honestamente para sostener a su familia en un espacio que defienden desde hace décadas.