Le pidieron plata para un traslado y todo terminó en una causa que complica a una policía
Cobró $700.000 por un traslado, el cambio nunca se concretó y después le exigieron otros $250.000 para darlo de baja. Una policía quedó en el ojo de la investigación: la ruta del dinero la complica.
Una agente de la Policía de Salta quedó en el centro de una investigación por presunta estafa y extorsión, luego de que una compañera la denunciara por haberle cobrado por un traslado que nunca se concretó. El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a la mujer y a un hombre como presuntos coautores de los delitos de estafa y extorsión, y a la agente le sumó el cargo de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Todo comenzó con la denuncia de una integrante de la fuerza que buscaba ser trasladada al Departamento Bicipolicías. Según su relato, una compañera de trabajo le pasó el número de una persona identificada como "Sonia", presentada como alguien vinculada a la Dirección General de Recursos Humanos y con contactos para gestionar el cambio de destino.
A través de ese contacto le pidieron $700.000 para agilizar el trámite. La denunciante transfirió la suma en dos pagos: primero $200.000 y después $500.000, a una cuenta bancaria que pertenecía al hombre imputado. Pero el traslado nunca se hizo.
Cuando la mujer decidió dar marcha atrás con el supuesto trámite, le exigieron otros $250.000 para cancelarlo. Ante esa situación, empezó a averiguar por su cuenta sobre el número que había usado para gestionar el cambio de destino y llegó a información que lo vinculaba con la misma agente policial que le había pasado el contacto.
La ruta del dinero
El fiscal sostiene que la agente habría usado un número alternativo y una identidad ficticia para simular que tenía contactos dentro de la fuerza capaces de manejar traslados. El análisis de las cuentas bancarias permitió reconstruir el recorrido de los fondos: la cuenta que recibió los pagos era del otro imputado y, según los informes incorporados a la causa, el dinero de la denunciante habría sido transferido después a la agente policial.
Para la Fiscalía, ese movimiento es uno de los elementos que vinculan a ambos con la maniobra investigada. La causa sigue en manos del fiscal Escalante, quien ya imputó a los dos sospechosos.