Le pegaron en clase, la humillan en TikTok y hace tres semanas que no entra a la escuela
La madre de la alumna agredida en la EPP 62 denuncia que hace 20 días recorre oficinas sin respuestas: la agresora no fue suspendida, las cuentas de TikTok siguen activas y a ella le prohibieron la entrada a la escuela. "Estoy agotando todas las vías legales", dice.
Una nueva denuncia por bullying y ciberbullying sacude a Río Gallegos. La madre de una alumna de la EPP 62 contó en Radio LU12 AM680 que su hija fue agredida físicamente dentro del establecimiento y que, desde entonces, es hostigada en redes sociales con cuentas anónimas que llevan el logo de la escuela.
"Estoy peregrinando de entidad en entidad porque no consigo respuestas en ningún lado", resumió Vanina, la mamá de la víctima, al relatar una recorrida de casi un mes por distintas dependencias.
La golpiza y el video
El hecho de violencia ocurrió el 9 de octubre. Según el relato de la mujer, su hija fue atacada dentro de la institución y en horario escolar. "Cuando ella, sola, se fue a dirección, llamó a mi papá, él la retiró, ellos fueron a buscarme y yo fui a la escuela y llamé a la policía para que empiecen a labrar las cartas correspondientes en el momento", detalló.
Después de la agresión llegaron las burlas digitales. "El ciberbullying vino después de la agresión física", sostuvo Vanina, y describió cómo operan las cuentas: "La dibujan, le ponen su nombre, lo hacen públicamente en TikTok, con el logo de la escuela. Como dicen, 'el piso es lava', colocan el piso es que no te caguen a trompadas, como le hicieron a ella, se ríen, y lo viralizan".
La madre también reveló que la agresora grabó un video al volver a su casa. "Llegó a su casa e hizo un video alardeando y riéndose de que mi hija no se había defendido y no le había hecho nada en la cara, todo eso lo presenté en Dirección y no me dicen nada", señaló.
Cuentas de "curis" con el logo de la escuela
Las publicaciones se difunden a través de cuentas de TikTok identificadas como "curis" de la EPP 62, con el escudo de la institución como foto de perfil. Los "curis", "curimomos" o "curimemes" son perfiles creados por estudiantes que publican dibujos, imágenes editadas o memes sobre situaciones del día a día escolar, representando o ridiculizando a compañeros y docentes. Lo que puede empezar como una broma inofensiva deriva, en casos como este, en acoso escolar.
En una de las publicaciones se muestra, en el universo del videojuego Roblox, a un personaje masculino mirando a otro femenino que yace ensangrentado, con el texto: "El negro y el enano encontrándose a — después de que se peleara con —". Las cuentas de ciberbullying se caracterizan por ser anónimas, falsas o por suplantar identidades, y permiten que el maltrato y la humillación ocurran a cualquier hora, con contenidos que se viralizan rápido y quedan en internet de forma indefinida.
"No hay protocolo"
La mujer aseguró que la agresora tiene 14 años, es repitente y está intervenida por Niñez desde hace tres años. "No es la primera vez que es la autora de situaciones de este tipo", afirmó, y apuntó contra la dirección: "Creo que la dirección la resguarda justificando que por el entorno en el que se crió o en el que vive, estas son maneras de manifestarse".
Consultada sobre si existe un protocolo para estos casos, fue tajante: "Creo que no hay ningún protocolo, no sé cómo se debería abordar, pero sí sé que ahora no se está haciendo nada en la Escuela 62 porque este tema lo hablé con la directora, le dije que le estaban haciendo memes, se los mostré".
Vanina detalló las gestiones que hizo: "Pedí reuniones, hice la denuncia, fui al hospital, fui a Niñez, me asesoré con el 102, fui a la Fiscalía, fui a Educación, me comuniqué con Ciberdelito, pero a la agresora todavía no la suspendieron, no hubo ningún tipo de actividad, no les dieron una charla".
La prohibición de entrar a la escuela
La mujer es presidenta de la cooperadora, integra la comisión de padres y atiende el kiosco de la escuela los lunes, miércoles y viernes. Aun así, le comunicaron verbalmente que tiene prohibido acercarse al establecimiento. "Ahora me prohibieron la entrada a mí a la escuela para resguardar la seguridad de esta chica, 20 días después de la agresión. Me dijeron que si quiero ir que vaya en contraturno, mi hija asiste a esa escuela, es imposible", relató.
Sobre la agresora, contó que la ve en el recreo cuando atiende el kiosco, aunque nunca hubo un cruce: "Nunca tuvimos ningún tipo de acercamiento, ni miradas, absolutamente nada".
La violencia, según su testimonio, venía de antes. "A la alumna, antes de que agreda a mi hija, le sacaron una lapicera rota, con eso le quería pegar, le quería marcar toda la cara, de ese nivel de violencia estamos hablando". Además, la prima de la víctima intentó separarlas y también fue golpeada. Su mamá trabaja en Niñez y por esa vía consiguieron que la escuela reciba una charla de Ciberdelito.
Denuncia penal y peregrinación
Vanina realizó la denuncia penal y, como en la comisaría no había un médico, llevó a su hija al hospital para que constataran las lesiones. "En la escuela me dicen que la separaron inmediatamente, pero si fuera así no tendría que haberla llevado al hospital para que me den un certificado", cuestionó.
También se comunicó con la vocal por los padres, Nahir Castillo, quien la orientó para presentarse en Educación. Allí le informaron que debe solicitar una audiencia por nota. "Los directivos dicen que ellos no pueden suspender a la alumna, que no pueden hacer nada porque le deben garantizar la educación y la seguridad, pero a mi hija nadie se la garantiza", sostuvo.
"Más allá de la agresión, nadie se solidariza con la víctima porque no es el primer caso de bullying que se está viendo en este colegio, que yo vi. Están normalizando la violencia", advirtió.
La situación de su hija es crítica: "Hace tres semanas que no va a la escuela, está vulnerable, no quiere ir, está triste, le da vergüenza que le hayan pegado".
Sobre un posible cambio de establecimiento, fue clara: "No es mi idea porque está en el último año, ella quiere tener su cena de egresados, por eso mismo estuve trabajando todo el año". La agresora es de otro curso y, según la madre, no había diferencias previas. "A mí nadie me da seguridad de que no le va a pasar algo, que esa chica no lleve nada en la mochila porque así como reaccionó la primera vez, puede reaccionar de otra manera".
"Es terrible no poder recibir ayuda de ningún lado, me mandan de acá para allá, no tengo movilidad y estoy caminando todos los días hace 20 días buscando respuestas que no tengo", cerró.