Le ofrecieron actualizar su cobertura médica y ahora le descuentan $700.000 por mes
Una videollamada, un logo del Subsidio de Salud y una excusa médica: así convencieron a una pensionada de 74 años de entregar las claves de sus cuentas. Ahora la Justicia sigue el rastro de $10 millones.
Una pensionada de 74 años denunció ante la Justicia tucumana que delincuentes que se hicieron pasar por empleados del Subsidio de Salud le vaciaron la cuenta y le gestionaron un préstamo de $10 millones a su nombre. La causa está en manos de la Fiscalía de Estafas, Usurpaciones y Cibercriminalidad I, a cargo de Diego Hevia, que investiga si detrás del engaño opera una organización dedicada a la suplantación de identidad.
El episodio ocurrió el 23 de julio, minutos antes de las 17. La mujer recibió una videollamada por WhatsApp desde un usuario llamado "Atención Personalizada", cuya foto de perfil mostraba el logo del Subsidio de Salud. Del otro lado, un supuesto empleado le dijo que tenía que actualizar la cobertura del 100% en medicamentos y le ofreció hacer el trámite a distancia.
El engaño, paso a paso
Con esa excusa, el falso empleado le pidió que recibiera una serie de códigos y que le enviara fotos de los remedios que tomaba. Después, para "cerrar" el trámite, le solicitó las claves del home banking del Banco Macro y de su cuenta de Tarjeta Naranja. La mujer, que según manifestó no maneja plataformas digitales, siguió las instrucciones al pie de la letra.
Minutos después de cortar, advirtió que habían pedido un préstamo de $10 millones a su nombre. El dinero se acreditó primero en su cuenta sueldo del Banco Macro, luego pasó a una cuenta de Naranja X y terminó en cuentas de terceros que los investigadores ya identificaron. Además, los estafadores se llevaron los $248.000 que la víctima tenía disponibles en ese momento.
Tras descubrir las operaciones, la pensionada pidió ayuda a una vecina y a sus hijos, que la acompañaron a la Comisaría Novena para hacer la denuncia.
Tres sospechosos y una pista que se repite
La pesquisa apunta por ahora a tres sospechosos: la persona que habría llamado a la víctima haciéndose pasar por personal del Instituto de Previsión y Seguridad Social de Tucumán, y los titulares de las cuentas que recibieron el dinero, que ya figuran en otros expedientes por maniobras similares.
El abogado querellante Juan Guerrero pidió que los responsables sean investigados por el presunto delito de estafa mediante suplantación de identidad. Según explicó, los investigadores siguen el rastro del dinero y analizan si los involucrados integran una organización criminal más grande.
El letrado contó que en otras causas parecidas los delincuentes convencían a las víctimas de instalar en el celular un programa de acceso remoto llamado Supremo Mobile Assist. Con esa aplicación tomaban el control del dispositivo y operaban los bancos mientras les hacían creer a los damnificados que estaban colaborando con el supuesto trámite.
El impacto en el bolsillo
Mientras avanza la causa penal, la defensa de la pensionada inició gestiones para anular el préstamo y evitar que el banco le descuente las cuotas cuando cobre su haber previsional. Guerrero advirtió que la situación económica de la víctima es crítica: las cuotas del crédito rondan los $700.000 mensuales y su pensión apenas supera el millón de pesos, lo que le dejaría muy poco margen para sus gastos básicos.
El abogado sostuvo que estas maniobras son especialmente graves porque los delincuentes aprovecharon la necesidad médica de la mujer y usaron el engaño para acceder a sus cuentas y quedarse con su dinero.