Le negaron la entrada a un restaurante por su perro guía: la Justicia falló a favor del nene con Asperger y deberán pagar una fortuna
Un restaurante de Mar del Plata le negó la entrada a un niño con Asperger por su perro guía. La Justicia confirmó una millonaria indemnización. ¿Qué argumentó la Cámara?
La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Mercedes confirmó una condena millonaria contra un restaurante de Mar del Plata que discriminó a un niño con síndrome de Asperger al impedirle el ingreso con su perro guía. La familia recibirá una indemnización de $16.000.000 más intereses, y la empresa deberá pagar un daño punitivo.
¿Qué pasó aquel día?
Una familia intentó ingresar a un restaurante de Mar del Plata junto a su hijo menor, que tiene síndrome de Asperger y trastorno del espectro autista (TEA), acompañado de su perro guía. A pesar de que los padres mostraron la documentación que acreditaba la función del animal y explicaron la condición del niño, el personal del establecimiento les negó el acceso.
Ante la negativa, la familia inició una demanda civil por daños y perjuicios. En primera instancia, la Justicia consideró que hubo un acto discriminatorio y condenó al restaurante a pagar una indemnización por daño moral y una multa civil por daño punitivo.
Los argumentos de la Justicia
La sentencia sostuvo que impedir el ingreso del niño vulneró derechos protegidos por la Ley 23.592 contra actos discriminatorios, la Ley de Defensa del Consumidor, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad.
Los jueces remarcaron que el hecho afectó derechos fundamentales como la dignidad, la igualdad, la inclusión y la integración social del menor y su familia.
La apelación y la respuesta de la Cámara
La empresa apeló la condena, argumentando que las sumas por daño moral eran excesivas, que no se individualizaron los padecimientos, que no hubo secuelas permanentes, que el episodio fue aislado y que no existió dolo o culpa grave. Incluso propuso reducir la indemnización a $1 millón para el menor y $250.000 para cada padre.
Sin embargo, la Cámara rechazó la apelación. Los jueces señalaron que no había controversia sobre la relación de consumo, el diagnóstico del niño ni la condición de perro guía. Consideraron que el episodio constituyó un trato indigno y discriminatorio, y que las pruebas acreditaron las consecuencias emocionales sufridas por la familia. Por eso, confirmaron la indemnización de $16.000.000 más intereses y el daño punitivo.
La Asesoría de Incapaces y el Ministerio Público Fiscal respaldaron la postura de la familia, destacando el fuerte impacto emocional y la falta de empatía de la empresa.