Le guiñó un ojo a la cámara y horas después la Justicia le dio la noticia que no esperaba
Llegó a los tribunales de San Rafael, miró a cámara y le guiñó un ojo al periodista. Horas después, la Justicia le comunicó la pena por el ataque que terminó con su propio primo como víctima.
El hombre que llegó desde Tierra del Fuego y se instaló en San Rafael fue condenado a 3 años y 6 meses de prisión y declarado reincidente por cuarta vez. La resolución se conoció este martes, horas después de que el acusado protagonizara un gesto que quedó registrado por las cámaras.
Abdul Musaber advirtió la presencia de los periodistas del Diario San Rafael cuando llegaba a los tribunales para participar de la audiencia. Lejos de esquivar el lente, le guiñó un ojo al cronista que lo filmaba. Horas más tarde, la Justicia dio a conocer el veredicto que cerró un nuevo capítulo de su historial delictivo.
El ataque que lo llevó de nuevo a juicio
Según constató el mismo medio, el episodio por el que fue juzgado ocurrió en una vivienda del barrio Constitución. Allí se produjo una agresión con un arma blanca en el marco de un conflicto entre Musaber y un primo.
Ese familiar no era un desconocido: había sido quien lo recibió cuando llegó a San Rafael y le dio techo para instalarse en la ciudad. La investigación del caso estuvo a cargo del fiscal Javier Giaroli.
Durante la etapa previa al juicio, Musaber había sido acusado por homicidio en grado de tentativa, violación de domicilio, amenazas y lesiones. Finalmente, la audiencia de este martes terminó con la pena de 3 años y 6 meses de prisión y una nueva declaración de reincidencia, la cuarta en su contra.
De Río Grande a San Rafael: un recorrido con antecedentes
De acuerdo con la reconstrucción realizada por el portal, Musaber ya acumulaba antecedentes penales en Tierra del Fuego, donde su nombre estaba vinculado a distintas causas judiciales. Desde Río Grande viajó posteriormente a San Rafael, donde se instaló con la ayuda de su primo.
La historia trascendió Mendoza y fue retomada por medios fueguinos, que reconstruyeron su recorrido judicial y su llegada al sur mendocino. Ahora, la condena dictada en San Rafael suma un nuevo capítulo a ese historial: el hecho que lo llevó nuevamente ante la Justicia tuvo como víctima al mismo familiar que lo había recibido al llegar a la provincia.
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