Le fracturó la mandíbula a una enfermera y él revela el pedido que lleva cuatro años sin respuesta
La agresión a una profesional de la salud en el hospital Papa Francisco dejó al descubierto un reclamo que el gerente viene haciendo desde hace años y que nadie responde. Lo que pidió para el predio y nunca llegó.
La violenta agresión que sufrió una profesional de la salud en el hospital Papa Francisco, donde la hija de un paciente le fracturó la mandíbula de un golpe, encendió todas las alarmas. El ministro de Salud de Salta, Federico Mangione, fue quien denunció el episodio ocurrido el martes, y ahora el gerente del nosocomio salió a hablar.
En diálogo con InformateSalta, el doctor Rodrigo Maroni advirtió que la falta de seguridad en la institución es un problema que arrastra desde hace años y que ya había generado roces con pacientes y familiares.
Un punto de quiebre
Maroni explicó que las situaciones de tensión no son nuevas: se venían repitiendo tanto en las guardias como en las ventanillas de admisión de turnos. Sin embargo, consideró que esta agresión marcó un límite.
“Hemos tenido más circunstancias de beligerancia o lenguaje agresivo, pero esto fue un punto de quiebre. No se puede permitir esto”, sostuvo el gerente.
El hospital, según describió, funciona en una zona de alta densidad demográfica y con índices socioeconómicos, educacionales y de acceso a servicios esenciales “de los más vulnerables”. Además, es el único establecimiento sanitario ubicado fuera del macrocentro de la ciudad y en él trabajan más de 500 personas.
Sin consigna policial permanente
El reclamo central de Maroni pasa por la ausencia de una consigna policial fija. Comparó la situación actual con la que se vivía durante la pandemia, cuando el hospital contaba con policías, consignas y hasta personal de Infantería.
“Estoy por cumplir cuatro años de gestión y en todo este tiempo hemos gestionado con los diferentes ministros de Seguridad, pero no tenemos la consigna policial. Es extremadamente intermitente y tendría que ser permanente, sobre todo en la guardia”, afirmó.
Incluso reveló que dentro del predio ya acondicionaron un espacio para instalar un destacamento policial permanente, pero que no obtuvieron respuestas para concretarlo.
“La orfandad que tiene el hospital en términos de seguridad tanto para su personal como para las personas que están ahí adentro, es extremadamente inquietante, angustiante”, manifestó.
Menos guardias y una segunda agresión
A la falta de presencia policial se suma la reducción del personal de seguridad privada. Según detalló Maroni, hoy hay solamente dos guardias, cuando antes eran ocho, y lo atribuyó a la reducción presupuestaria.
El gerente aseguró además que esta sería la segunda agresión de estas características registrada dentro del hospital Papa Francisco y reclamó que se tomen medidas ante lo ocurrido.
Por último, cuestionó el procedimiento posterior al ataque: señaló que efectivos policiales acompañaron a la mujer a realizar una denuncia contra personal del hospital, en lugar de mantenerla bajo custodia.
“El personal policial se apersonó, la mujer no permaneció en custodia, sino que se la acompañó a que ella primero nos denuncie a nosotros”, relató.