Le entregó el celular de la víctima y hasta le puso su propio chip: así cayó el joven imputado por el crimen de Orozco
Parecía que el teléfono robado se había esfumado, pero el rastro del chip lo llevó directo a un barrio de San Luis. Lo que encontraron después complicó aún más al acusado.
El fiscal Francisco Assat formalizó la acusación contra Joel Benjamín Robledo, de 20 años, por el homicidio de Miguel Orozco, quien falleció el 3 de julio tras permanecer 24 días internado por las graves heridas sufridas en una golpiza.
La Fiscalía encuadró de manera provisoria el hecho como homicidio en ocasión de robo en carácter de complicidad secundaria y solicitó 90 días de prisión preventiva para Robledo.
Prorrogaron la detención del acusado
El juez de Garantías N° 3, Marcos Flores Leyes, aceptó el pedido de la defensa y extendió la detención de Robledo por ocho días. El abogado Ángel Ávila Velázquez, quien asumió recientemente la representación del joven, argumentó que necesita tiempo para estudiar el expediente y definir la estrategia. La situación procesal se definirá al vencer ese plazo.
El ataque que terminó con la muerte de Orozco
El hecho ocurrió entre la noche del 7 de junio y la madrugada del 8 en la vivienda de la víctima, en Intendente Celi al 2000 de la ciudad de San Luis. Según la acusación, Juan Domingo Hernández, aún prófugo, agredió a Orozco con golpes de puño, botellas y patadas en la cabeza, y luego le habría sustraído un celular y un parlante.
Orozco fue trasladado al Hospital Ramón Carrillo con múltiples lesiones, entre ellas fractura nasal y hemorragia subcraneal. Permaneció hospitalizado hasta que murió por un paro cardiorrespiratorio el 3 de julio.
El vínculo de Robledo con el caso
La Fiscalía sostiene que Hernández le entregó a Robledo los objetos robados y que el joven habría colocado su propio chip en el teléfono de Orozco, lo que permitió ubicar el aparato en el barrio Las Vegas. Además, Robledo habría intentado vender el parlante a una vecina por 20.000 pesos.
Esos elementos, sumados a informes técnicos, testimonios, actas policiales y pruebas forenses, fueron los que llevaron a la detención del joven. Hernández continúa prófugo y es señalado como el presunto autor material del ataque.