Le dispararon por la espalda para sacarle el auto, pero huyeron con las manos vacías
Un jubilado de 72 años recibió un balazo en la espalda cuando dos motochorros lo sorprendieron frente a su casa en Tapiales. La bala quedó a un centímetro de la médula y los médicos evalúan una nueva operación: qué encontró la Justicia en la escena.
Un jubilado de 72 años terminó en el quirófano después de que dos motochorros le dispararan por la espalda en plena calle. El ataque ocurrió cuando el hombre intentaba escapar de un asalto y la bala le entró por el omóplato derecho. Los delincuentes se fueron sin llevarse absolutamente nada.
El episodio se registró el sábado a las 20.30 en Riobamba al 200, entre Curapaligüe y Tuyutí, en la localidad de Tapiales, partido de La Matanza. Pedro, comerciante jubilado, acababa de estacionar su vehículo y estaba bajando mercadería frente a su domicilio cuando una moto con dos ocupantes frenó a sus espaldas.
Al advertir la presencia de los desconocidos, el hombre cerró el baúl y salió corriendo para evitar que le robaran el auto. El acompañante, sin bajarse del rodado, le disparó a corta distancia. Pedro cayó sobre el asfalto y los asaltantes se dieron a la fuga sin concretar el robo.
El relato de la hija: cómo fue el ataque
Adriana, hija de la víctima, reconstruyó la secuencia en diálogo con TN. Según contó, su padre salió a buscar algo al auto y vio pasar la moto. Se quedó quieto, esperó a que el vehículo llegara a la esquina y abrió el baúl. Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que los tenía encima.
“Del miedo, corre para el costado y le disparan”, relató la mujer. Además, precisó que su padre “estuvo consciente todo el tiempo” y que no llegó a escuchar si los agresores le dijeron algo. “Él tiene 72 años, es jubilado. Si le dijeron algo, no se dio cuenta. Corrió como pudo”, agregó.
Los vecinos de la zona lo asistieron de inmediato y lo trasladaron de urgencia a la clínica Los Cedros, donde fue intervenido quirúrgicamente. De acuerdo con fuentes de la investigación, el proyectil quedó a un centímetro de la médula, aunque no comprometió órganos vitales. Los médicos evalúan una segunda operación en las próximas horas.
Sin venganza ni enemigos: la hipótesis que descartó la familia
Ante la posibilidad de que el ataque tuviera un trasfondo de ajuste de cuentas, Adriana fue tajante. Contó que su papá se jubiló en 2020 y que antes era vendedor de telas. Junto a su esposa, como no llegaban a cubrir la prepaga, empezaron a vender tortas.
“¿Qué vamos a decir, que fue la mafia de las telas o la de las tortas? ¿Qué enemigo puede tener mi papá?”, ironizó la mujer, dejando en claro que la familia no encuentra ningún motivo que explique el ataque más allá del intento de robo.
La causa y la búsqueda de los sospechosos
El caso quedó en manos del fiscal Luciano Borda, titular de la Fiscalía N° 1 de La Matanza, que se hizo presente en el lugar junto a la Policía Científica para las pericias correspondientes.
Hasta el momento no hay detenidos. Los investigadores revisan las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir la ruta de escape de los motochorros y establecer si están vinculados a otros hechos de similares características.
La causa fue caratulada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa. Se espera que este lunes la víctima pueda declarar ante la Justicia y aportar datos que permitan identificar a los agresores.