Le devolvió la moto y ahora le exigen 2 millones para no matarla
Compró una moto para trabajar como Uber, no pudo pagar las cuotas y la devolvió. Ahora le exigen 2 millones de pesos y le mandan mensajes como "tengo gente pesada que te va a visitar". La mujer de 35 años fue a la comisaría a pedir protección para sus hijos.
Una mujer de 35 años atraviesa días de terror en Posadas. Ya entregó la moto que había comprado para trabajar, pero las amenazas de muerte no cesaron: ahora le reclaman entre 1,5 y 2 millones de pesos en concepto de "intereses".
La víctima se presentó ayer en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional I, en el centro de la capital misionera, para pedir protección para ella y sus hijos. Detrás de los aprietes señala a integrantes de una presunta banda que se dedica a prestar dinero informal y a alquilar y vender motocicletas para usarlas como "moto-Uber".
Según su relato, el calvario empezó en agosto, cuando las cuotas millonarias en concepto de "intereses" se volvieron impagables.
Primero la comisaría Sexta, sin respuestas
La mujer no llegó directo a la dependencia del centro. Antes había denunciado el caso en la comisaría Sexta, pero asegura que no obtuvo ninguna respuesta. Por eso volvió a intentarlo, esta vez en la Comisaría de la Mujer.
El presunto prestamista, a quien ya le devolvió la Honda Wave, la sigue hostigando con mensajes y llamados. Le exige el pago de la última cuota adeudada como condición para reintegrarle el vehículo, algo que, según la denunciante, nunca ocurrió.
Los aprietes, de acuerdo con lo que declaró, habrían llegado a concretarse en persona frente a su casa del barrio San Gerardo. Personas extrañas se presentaron en el lugar y amedrentaron incluso a sus vecinos.
"Tengo miedo por mis hijos"
"Tengo miedo por mis hijos, ya no sé qué hacer. La moto la compré para poder trabajar como Uber a principio de año pero cada cuota me la iban subiendo sumándole intereses diarios. Cuando ya no la pude pagar se la devolví a este señor", denunció la mujer.
En la presentación aportó capturas de los mensajes con amenazas: contabilizó 18 entre la mañana y el mediodía de ayer. También entregó los datos completos del acusado, un hombre de 34 años que trabajaría en una empresa de seguridad privada.
Entre los mensajes que adjuntó hay uno que la hiela: "Pagame porque tengo gente pesada en Villa Cabello que te va a visitar".
Qué pidió a la Justicia
La denuncia quedó radicada y ahora la causa espera las órdenes del Juzgado de Instrucción 3 de turno. La víctima solicitó una medida de restricción o prohibición de acercamiento contra el "cobrador", o bien un botón antipánico para alertar cuando lo vea cerca.
La trama de los usureros que ya dejó víctimas
El avance de los prestamistas informales en los barrios de Posadas no es un caso aislado. Hace dos semanas este medio ya había advertido sobre la situación: en menos de quince días se registraron dos suicidios de mujeres y otra escapó hacia Paraguay, acosadas por los cobradores de préstamos "gota a gota" que les exigían los pagos con una violencia creciente.
Los números de ese mecanismo explican la desesperación: las cuotas arrancaban en 100 mil pesos y llegaban hasta 500 mil, con incrementos diarios de entre el 20 y el 30 por ciento.
El viernes último, en Garupá, una empleada pública provincial se quitó la vida. Fue la tercera en pocas semanas. En una carta dejó asentado que ya no encontraba salida para salvar la vida de sus hijos frente a los reclamos de los micropréstamos que había tomado.
