Le abrieron el cuello para limpiarle el cerebro: la cirugía que recuperó a un paciente con alzhéimer
Una cirugía experimental en Barcelona logró que un paciente con alzhéimer inicial recupere funciones perdidas. ¿Cómo funciona esta técnica que promete cambiar la vida de miles?
Un hombre de 67 años con alzhéimer inicial volvió a escribir su nombre y retomó el ajedrez tres meses después de una cirugía experimental en Barcelona. Su esposa lo define como ‘increíble’. La técnica, sin antecedentes en Europa, promete un nuevo horizonte para quienes sufren esta enfermedad neurodegenerativa.
El protagonista es Toni Reyes, vecino de Badalona y uno de los primeros pacientes del estudio ALCEA, un ensayo de fase I que lidera el Hospital Germans Trias i Pujol. La intervención, llamada derivación linfaticovenosa cervical, busca restaurar el sistema de ‘limpieza’ del cerebro.
¿Cómo funciona la cirugía?
El cerebro elimina residuos tóxicos durante el sueño a través del sistema linfático meníngeo. En el alzhéimer, ese mecanismo falla y proteínas como la beta amiloide y la tau se acumulan. La operación crea un desvío: conecta vasos linfáticos activos del cuello con venas pequeñas para acelerar el drenaje.
La jefa de Cirugía Plástica del hospital, Carmen Higueras, explicó: ‘Con la edad, el sistema linfático degenera y los ganglios se vuelven inactivos. Hacemos dos incisiones cervicales, buscamos un ganglio activo y lo suturamos a una vena’. La cirugía dura tres horas con microscopio quirúrgico y el alta es en 24 horas. No intervienen neurocirujanos ni se opera el cerebro.
Un origen chino con cautelas europeas
La técnica se realizó por primera vez en China en 2018, con publicaciones en 2022. En una serie de 26 pacientes no hubo complicaciones. El equipo del Germans Trias preparó el protocolo durante dos años, con visitas a hospitales chinos.
Sin embargo, el Dr. Albert Lleó, del Hospital Sant Pau, advierte: ‘En China no hay ensayo clínico. Hay que demostrar seguridad, porque hubo problemas de trombosis venosa’.
Resultados preliminares y próximos pasos
El estudio ALCEA planea incluir diez participantes con alzhéimer leve, seguimiento de un año. Ya se intervinieron dos personas y hay dos candidatos más. Los criterios son estrictos: fase inicial, sin comorbilidades graves ni anticoagulantes.
Los primeros resultados muestran mejoras en ánimo y fluidez verbal, pero los médicos piden prudencia: el objetivo es confirmar seguridad, no eficacia. El gerente del hospital, Josep Maria Mòdol, califica la técnica de ‘revolucionaria’. Higueras admite que la cura está ‘muy lejos’, pero celebra explorar caminos que mejoren la calidad de vida.
