Las Taser llegan a las calles de Neuquén: qué requisito cumplieron 103 policías para usarlas
La Policía de Neuquén suma las pistolas Taser 10 a su equipamiento. ¿Qué tuvieron que completar más de cien efectivos para poder usarlas?
Neuquén está a punto de incorporar las pistolas Taser 10 al patrullaje cotidiano. Los dispositivos, comprados por la Provincia hace varias semanas, ya están disponibles y ahora la implementación depende de un paso clave: la capacitación del personal.
Esta semana, 103 efectivos fueron certificados como operadores tras completar formación específica, entrenamiento técnico y evaluaciones prácticas. El objetivo, según se indicó, es contar con más alternativas para intervenir en situaciones de violencia, personas armadas con cuchillos o episodios de crisis, reduciendo el riesgo de daños graves.
¿Cómo se preparan los policías?
La capacitación incluye un simulador de realidad virtual que reproduce escenarios complejos y permite evaluar la actuación de cada operador. De esta manera, los agentes no solo aprenden el manejo técnico del arma, sino también cuándo y cómo usarla en contextos de alta tensión.
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, explicó que la incorporación de las Taser no se limita a sumar equipamiento, sino que forma parte de una política que combina tecnología, capacitación permanente, cámaras corporales y mecanismos de trazabilidad.
Más herramientas antes del arma de fuego
Además de las Taser, Neuquén adquirió pistolas y armas Byrna, otro recurso de carácter menos letal que cumple una función similar. La estrategia apunta a ampliar las opciones de la Policía antes de llegar al uso de un arma de fuego, garantizando que quienes las utilicen estén debidamente entrenados y sujetos a protocolos, supervisión y registro de cada intervención.
La implementación será progresiva y priorizará a los efectivos que intervienen con mayor frecuencia en situaciones de conflictividad. Las Taser 10 permiten inmovilizar momentáneamente a una persona mediante una descarga controlada, funcionando como una alternativa intermedia frente a escenarios que podrían escalar al uso de armas de fuego.