Las nuevas cifras que preocupan a los argentinos: dólar, inflación y superávit cambiaron
La inflación subió en las proyecciones, el dólar bajó y el superávit comercial se disparó. ¿Qué esperan los analistas para el resto del año?
Un nuevo informe de FocusEconomics encendió las alarmas: la inflación subió en las proyecciones, el dólar bajó y el superávit comercial se disparó. ¿Qué esperan los analistas para el resto del año?
El consenso de junio reveló que la inflación promedio de 2026 será del 31,3%, un salto frente al 30,4% estimado hace un mes. La corrección de 0,9 puntos porcentuales consolida una tendencia alcista que ya se venía viendo: dos meses atrás, la previsión era del 29%.
¿Por qué la inflación no cede?
Aunque en abril hubo una leve desaceleración, el informe señala que factores como la depreciación esperada del peso y las altas expectativas inflacionarias siguen presionando. Del otro lado, la flexibilización de importaciones y la contención del gasto público actuarían como moderadores.
Para fin de 2026, la inflación medida por el Indec también se revisó al alza: pasó de 28,2% a 29,8% en apenas 30 días.
El dólar, en baja
Las proyecciones para el tipo de cambio oficial se recortaron. Los analistas esperan que el dólar cierre 2026 en $1664, unos $23 menos que el mes pasado. Para 2027, la estimación cayó dos pesos, a $1973.
Superávit comercial récord
El dato más alentador llegó del sector externo. Las exportaciones de bienes treparían a US$98.200 millones en 2026, US$2400 millones más que lo proyectado un mes atrás. El crecimiento anual sería del 12,7%, impulsado por el agro y la energía, con Vaca Muerta como estrella.
Ese boom exportador elevó el superávit comercial esperado a US$18.700 millones, muy por encima de los US$15.600 millones previstos anteriormente. La diferencia supera los US$3000 millones y refleja un ingreso de divisas más robusto.
¿Y la actividad económica?
El PBI crecería un 3% este año, apenas una décima más que el 2,9% anterior. Pero los analistas advierten que la recuperación sigue apoyada en el agro y la energía, mientras que los sectores vinculados al mercado interno muestran debilidad.
El panorama es mixto: la inflación se resiste a bajar, pero el sector externo gana fuerza y promete más dólares de los esperados.