Las lluvias aislaron a Gastre y ya no queda leña para los vecinos
Las lluvias que no dan tregua en la meseta chubutense dejaron a Gastre con los caminos cortados y un insumo clave que ya no llega: los camiones proveedores no pudieron entrar y lo que había guardado se terminó. El tramo que esperan reabrir es el que conecta con Paso del Sapo.
Las lluvias que castigan a la meseta chubutense desde hace más de dos semanas dejaron a Gastre con los caminos cortados y sin reservas de leña, un insumo clave para calefaccionarse en una zona donde las temperaturas no dan tregua.
El jefe comunal de la localidad, Marcelo Aranda, describió el panorama: la acumulación de agua y barro mantiene intransitables varios tramos de rutas provinciales, mientras las máquinas viales intentan reabrir el paso.
El tramo más complicado
Uno de los puntos críticos es la Ruta Provincial 4, en el empalme con la Ruta 11, en el tramo que conecta con Paso del Sapo. Según explicó Aranda, el agua que escurre por el camino abrió zanjas profundas y deterioró la calzada, lo que vuelve imposible circular con seguridad.
En el lugar trabajan equipos viales de Paso del Sapo y de Gastre, a los que se esperaba sumar otra máquina proveniente de la zona de Gaiman.
El jefe comunal señaló que las precipitaciones siguen de manera intermitente, con lloviznas que se repiten desde hace más de dos semanas.
Sin leña y sin proveedores
El problema más urgente para los habitantes es el abastecimiento de leña. Los camiones proveedores no pudieron llegar a la localidad por el estado de los caminos y, según confirmó Aranda, las reservas ya se agotaron.
Mientras las rutas 4 y 11 sigan intransitables, tampoco será posible garantizar el ingreso de leña desde la zona cordillerana, la principal fuente de aprovisionamiento para los vecinos de Gastre.