Las llamas arrasaron su casa en segundos: la desgarradora historia de una madre de Pocito que lo perdió todo
El viento Zonda arrasó con varias viviendas en Pocito. Laura y su familia lo perdieron todo en segundos. ¿Cómo lograron salvar sus vidas? Conocé los detalles de esta historia que conmueve a San Juan.
El viento Zonda convirtió el miércoles en una pesadilla para los vecinos de calle Alfonso 13 y Calle 11, en Pocito. El fuego, que se propagó con ráfagas de hasta 80 km/h, dejó un saldo de casas incineradas, pastizales quemados y familias que perdieron todas sus pertenencias en minutos. Laura Dávila, una de las damnificadas, contó entre lágrimas cómo ella, su marido y sus tres hijos tuvieron que huir sin poder salvar nada.
La familia de Laura, compuesta por sus tres hijos y su marido, perdió todo en un abrir y cerrar de ojos. “Es una situación que no le deseo a nadie; se nos quemó hasta la ropa”, expresó la mujer, visiblemente afectada.
“Abrimos la puerta y ya teníamos las llamas encima”
El drama comenzó mientras almorzaban. “Estábamos almorzando y fue todo muy rápido. Teníamos las puertas cerradas y comenzamos a ver que entraban chispas y humo”, relató Laura. “Abrimos la puerta y ya teníamos las llamas encima. Agarramos a los niños y salimos disparados, no nos dio tiempo ni de agarrar o sacar nada, lo perdimos todo”.
La rapidez del incendio, avivado por el viento Zonda, no les permitió rescatar ni siquiera sus medicamentos. Laura sufre de artritis y perdió su medicación, como también los estudios que avalaban su enfermedad. Además, uno de sus hijos también perdió los estudios para una prótesis que deben colocarle en el paladar.
“Mi marido tiene los ojos colorados e irritados porque ayer intentó apagar lo que quedaba de fuego en la casa y yo estuve internada por taquicardia y asfixia por el humo”, especificó Laura, quien aún no sale del asombro.
Una noche en vela, divididos entre familiares
Sin un techo donde pasar la noche, la familia se dividió entre las casas de los padres y los suegros de Laura. “Nos han ayudado con colchones, hemos dormido en el piso, pasando la noche como podíamos. No estábamos tranquilos porque te inundan los pensamientos de que uno consigue todo con tanto esfuerzo y que nos lo arrebaten en un segundo es muy doloroso”, expuso entre lágrimas.
“No sabemos en qué momento ni de dónde vino el fuego, fue todo tan rápido que no nos dio tiempo de nada. Tengo la ropa quemada, por lo que no hemos podido salvar nada, está todo achicharrado”, detalló la mujer, quien recién este jueves pudo ingresar a su vivienda para dimensionar la pérdida.
“Todo lo que puedan aportar es bienvenido”
Laura es madre de tres hijos: una mujer de 18 años y dos varones de 14 y 10 años. Con la escuela a punto de comenzar, la situación es crítica. “Todo lo que puedan aportar es bienvenido, desde un calzado hasta útiles escolares. Mis varones van a la escuela y lo perdieron todo. Es una situación en la que tenés que empezar desde cero”, pidió la mujer.
“Recién estamos cayendo, hace unos momentos entramos a nuestra casa y nos cuesta mucho ver que todo se ha perdido, que todo está quemado. Nosotros muchas veces lo veíamos desde afuera, pero que nos toque hoy a nosotros es algo que no le deseo a nadie”, concluyó Laura, con la voz quebrada.