Las filas en los peajes de Misiones llegaron a la Legislatura: el proyecto que busca devolver el efectivo
Las filas kilométricas del Día de la Madre en los peajes de Misiones no fueron casualidad: hay un proyecto de ley para que vuelvan los carriles mixtos y el pago en efectivo. Quién lo presentó y qué pasa si el sistema digital falla otra vez.
Las imágenes del último fin de semana, en pleno festejo por el Día de la Madre, mostraron filas kilométricas en los peajes de las rutas nacionales de Misiones, con epicentro en el paso por Santa Ana. El motivo: presuntos problemas técnicos en el sistema de cobro digital que dejaron a vehículos y transportes de pasajeros esperando durante horas.
La situación ya había sido advertida por distintos referentes. Por eso, la semana pasada ingresó a la Cámara de Representantes de la provincia un proyecto de ley para recuperar el pago en efectivo en los peajes misioneros y pedirle al Gobierno nacional la habilitación de carriles mixtos en las estaciones sobre rutas nacionales.
Quién presentó la iniciativa y qué propone
La autora del proyecto es la legisladora Carmen Mendez Asón, del bloque Movimiento por lo que Viene. La propuesta busca que los usuarios puedan elegir entre dinero físico y medios electrónicos, después de que el nuevo esquema de concesión a cargo de la empresa Camino Selva S.A. eliminara el cobro en efectivo desde el 6 de octubre.
El texto plantea que las estaciones de peaje bajo jurisdicción provincial acepten ambas modalidades y cuenten con al menos un carril mixto. Para los peajes nacionales, en cambio, propone que el Poder Ejecutivo provincial gestione esa alternativa ante los organismos competentes, siempre respetando las atribuciones federales y los contratos de concesión vigentes.
La presentación llegó después de que, desde el 9 de octubre de 2026, los peajes de Santa Ana, Colonia Victoria, Fachinal y San José comenzaran a operar con un sistema exclusivamente electrónico, al igual que la estación de Ituzaingó, en Corrientes. Según los fundamentos del proyecto, el nuevo esquema habilitó pagos con TelePASE, tarjetas y códigos QR, pero borró la posibilidad de abonar con billetes.
Cartelería, contingencias y barreras levantadas
Entre los puntos centrales de la iniciativa figura la obligación de colocar cartelería clara y visible, con información anticipada sobre los medios de pago aceptados y la ubicación de los carriles disponibles. La idea es que los conductores puedan elegir con antelación dónde detenerse y evitar maniobras riesgosas y demoras innecesarias.
El texto también apunta a la continuidad del servicio ante inconvenientes técnicos. La autoridad de aplicación deberá fijar mecanismos para mantener disponible el pago en efectivo durante el horario de funcionamiento de las estaciones y prever procedimientos de contingencia ante fallas técnicas, cortes de conectividad o indisponibilidad de los sistemas electrónicos.
En esa línea, el artículo 5 establece que, si no está disponible ninguna modalidad de pago habilitada, las barreras deberán permanecer levantadas y se permitirá el libre tránsito vehicular hasta que se regularice el servicio.
La iniciativa dispone además que el Poder Ejecutivo provincial determine la autoridad de aplicación, que tendrá a su cargo las condiciones técnicas de implementación, los plazos de adecuación y los mecanismos de fiscalización.
Los argumentos de Mendez Asón
En los fundamentos, la legisladora sostuvo que la incorporación de nuevas tecnologías en el cobro de peajes no debe significar la eliminación de alternativas para los usuarios. En ese sentido, afirmó que el objetivo es garantizar que “la modernización de los sistemas de cobro de peajes no implique la eliminación de la alternativa de pago en efectivo”.
Mendez Asón también advirtió sobre las dificultades que puede generar la obligatoriedad de usar medios electrónicos para quienes no cuentan con ellos o prefieren no emplearlos. Entre esos usuarios mencionó a trabajadores, productores, comerciantes, transportistas, familias, personas mayores y viajeros ocasionales.
Otro de los argumentos es que el dinero físico sigue siendo una modalidad de pago de uso cotidiano. Por eso, los fundamentos sostienen que “la posibilidad de elegir entre efectivo y medios electrónicos permite atender las distintas preferencias de los usuarios”, incluidas las de quienes no usan billeteras virtuales o aplicaciones bancarias.
En cuanto al marco normativo, el proyecto cita como antecedentes los decretos nacionales 196/2025 y 733/2025, vinculados con la implementación de sistemas de cobro automático y sin barreras y con la modificación de su cronograma, respectivamente.
El escrito se incorporó al Boletín de Asuntos Entrados en la sesión ordinaria de la Legislatura del pasado jueves 15 de octubre y se prevé que sea analizado en las próximas semanas por el pleno.