Las exigencias detrás del show: el productor que reveló los insólitos pedidos de Emilia Mernes
Toallas de un color exacto, un té famoso y guardias para un hotel vacío: un productor revela las exigencias que vivió al contratar a una de las artistas más populares. ¿Qué más pidió para su camarín?
Un productor uruguayo sacó a la luz los detalles de lo que vivió al contratar a la estrella del pop argentino. Nicolás Wasiluk contó las demandas específicas para el camarín y los inconvenientes que surgieron, desde toallas de un color exacto hasta un té imprescindible, pintando un retrato de los preparativos de alto nivel para sus presentaciones.
Nicolás Wasiluk, productor de espectáculos, relató su experiencia al contratar a Emilia Mernes para un show en Paysandú, Uruguay. La anécdota se remonta a hace seis años, cuando la artista fue contratada para presentarse en un boliche. Sin embargo, la noche previa al evento, el equipo de la cantante comunicó que no podría asistir debido a problemas de salud.
En diálogo con Ángel De Brito en el programa Bondi, Wasiluk reconoció la validez del argumento médico, pero remarcó las fuertes pérdidas económicas que sufrió. “En ese momento pensé ‘Emilia Mernes nunca más’”, confesó el productor. La situación se resolvió cuando la producción sugirió dejar el dinero abonado como parte de pago para una futura fecha, coincidiendo con el momento en que la artista transitaba de los boliches a escenarios de mayor envergadura.
¿Qué pedía la artista en su camarín?
Cuando finalmente se reprogramó el show, esta vez en un anfiteatro, las condiciones cambiaron radicalmente. La lista de exigencias se volvió más detallada y específica. Wasiluk detalló que entre los pedidos se solicitaban 40 toallas negras: 20 de tamaño chico y 20 medianas. “Ahí me di cuenta de que era una chica especial, porque no es la primera artista que he traído”, aseguró.
Los requerimientos continuaron con frutillas bañadas en chocolate, a pesar de no ser temporada del fruto, y tres botellas de whisky Johnnie Walker etiqueta negra. “Esas cosas son mínimas al lado de lo que viene”, advirtió el productor durante la entrevista. Pero uno de los puntos más llamativos fue la solicitud de cuatro guardias de seguridad apostados en la puerta del hotel donde se hospedaría.
“La verdad, no era tan conocida acá… Obviamente llegamos al hotel y no había gente esperándola como ella imaginaba”, recordó Wasiluk sobre el episodio, que revela las expectativas de seguridad y protocolo que manejaba el equipo de la cantante.

Quejas y demoras de último momento
El relato del productor uruguayo también incluyó quejas de último momento. Emilia Mernes observó que a las pantallas del escenario “les faltaba un metro más”, y objetó que las toallas provistas eran grises y no negras como había solicitado expresamente.
Además, el inicio del show se demoró por un pedido particular. Wasiluk explicó que la artista no quería salir a escena porque le faltaba un té muy famoso. “No quería salir porque le faltaba ese té”, afirmó, dejando en claro el nivel de detalle que exigía para su performance. La historia, difundida originalmente por TN, ofrece una mirada detrás de cámaras de la logística que rodea a las grandes figuras de la música.
