Las cámaras siguieron al presunto femicida hora por hora: el dato que lo ubicó no estaba en la calle
Las cámaras siguieron al sospechoso cuadra por cuadra, pero hubo otra pista que terminó de ubicarlo en un hotel del centro: qué encontraron los investigadores y por qué ese dato cambió el rumbo de la causa.
La investigación de los dos femicidios que conmocionan a Córdoba y a la Ciudad de Buenos Aires sumó una pieza clave: las grabaciones de seguridad que permitieron reconstruir, minuto a minuto, los pasos de Renato Iván Tabella, el sospechoso detenido el domingo en un hotel del centro porteño.
Según informó TN, las imágenes de las cámaras privadas y públicas se combinaron con otro rastro menos visible: la señal del celular. Ese cruce fue el que terminó de cerrar el cerco sobre el acusado.
El recorrido previo al crimen
La reconstrucción arranca a las 00.30, cuando un dispositivo registró a un hombre que sería Tabella en la esquina de Santa Fe y Maipú. Caminaba por Maipú y siguió por la avenida Santa Fe hasta Suipacha.
Poco después, a las 00.43, otra cámara lo captó en Libertad y Arenales, a metros del lugar donde más tarde aparecería sin vida Tatiana Fernández, de 27 años.
Con esas postales, los investigadores lograron armar parte del derrotero que el sospechoso hizo por las calles de la zona antes del hecho.
La salida y el paso por la plaza San Martín
Las cámaras privadas también dejaron registro de lo que ocurrió después. A la 1.59, el sospechoso habría salido del departamento y caminó por Libertad en dirección a Juncal.
Cuatro minutos más tarde, a las 2.03, quedó filmado en Cerrito y Juncal. Las imágenes lo muestran a pie por Juncal hacia la avenida 9 de Julio y luego rumbo a Carlos Pellegrini.
Al llegar a Arenales, el hombre habría retrocedido hacia una zona detrás de la arboleda y después retomó la marcha por Pellegrini para doblar por Arenales.
A las 2.05 otra cámara lo registró avanzando hacia Suipacha. Tres minutos después, un dispositivo privado sobre esa calle, a la altura del 1200, captó a la distancia a un hombre de características similares que caminaba por Arenales hacia el interior de la plaza General San Martín.
El seguimiento continuó dentro del espacio verde. A las 2.09, una cámara de Santa Fe al 700 lo volvió a registrar mientras caminaba por la plaza. Un minuto después, las imágenes lo muestran corriendo.
El último registro de esa secuencia es a las 2.11, cuando cruzaba Reconquista y la avenida Leandro N. Alem.
La pista que no estaba en las calles
Con el correr de la investigación, el análisis de las cámaras se complementó con los datos del teléfono. La triangulación de antenas permitió establecer que el sospechoso estaría en las inmediaciones de Teniente General Juan Domingo Perón al 1500, en pleno centro porteño.
Los investigadores llegaron hasta un hotel de esa zona y revisaron las grabaciones del establecimiento. Allí identificaron a un hombre que entró a las 12.57.
En las imágenes aparece con una gorra celeste con vivos blancos a los costados y el número 46 en verde flúor adelante. Llevaba un buzo gris claro con capucha negra, una inscripción blanca sobre fondo rojo, pantalón y calzado oscuros. Sobre el brazo izquierdo tenía apoyada una campera azul.
Con esos elementos, los pesquisas avanzaron sobre su ubicación y, a las 23, con autorización del fiscal, concretaron la detención de Tabella. El operativo fue conjunto entre la Policía de Córdoba y la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.
Los dos casos que investiga la Justicia
Tabella está acusado por el femicidio de Daniela Villalba, de 29 años, ocurrido en la ciudad de Córdoba, y es investigado por el asesinato de Tatiana Micaela Fernández, de 27, en Retiro.
Villalba fue encontrada muerta en su departamento del barrio Cofico el 20 de octubre. Su cuerpo estaba cubierto con una sábana y presentaba heridas en el cuello y los brazos. Entre las pistas que hicieron avanzar la causa estuvo el hallazgo de una valija y una alfombra con manchas de sangre en un contenedor de residuos.
Fernández, en tanto, fue encontrada sin vida el 25 de octubre en un departamento de la calle Libertad, en la Ciudad de Buenos Aires. La joven trabajaba como trabajadora sexual y, según la investigación, había acordado un encuentro con el sospechoso.
Los investigadores detectaron similitudes entre ambos hechos. En los dos casos, las mujeres habrían pactado encuentros a través de aplicaciones de citas y sus teléfonos celulares no fueron encontrados en los departamentos.