Lapachos en flor: cómo es el fenómeno que tiñe de rosa las calles de Paraná
¿Por qué los lapachos florecen antes de que aparezcan las hojas? La ciudad ya muestra sus primeras copas rosadas y el fenómeno tiene una explicación natural.
Las primeras copas rosadas ya asoman en distintos puntos de Paraná. Los lapachos comenzaron a florecer antes de que termine el invierno y, con sus ramas todavía desnudas, empiezan a transformar el paisaje urbano de la capital entrerriana.
Durante los últimos días de agosto se pudieron ver los primeros ejemplares con flores en diferentes sectores de la ciudad. Una de las imágenes que circuló fue la registrada en Avenida Ramírez, donde el rosa ya ocupa buena parte de las ramas mientras el resto de la vegetación conserva el aspecto propio de la estación fría.
¿Por qué florecen antes de tener hojas?
Una de las particularidades del lapacho es que su floración se produce cuando sus ramas todavía tienen pocas hojas o directamente permanecen desnudas. Eso hace que el color de las flores domine casi por completo la copa y pueda observarse a considerable distancia.
El fenómeno responde al ciclo natural de la especie y a las variaciones de temperatura que empiezan a sentirse en la transición entre el invierno y la primavera. Aunque septiembre suele ser el mes de las grandes postales, algunos ejemplares se adelantan.
Dónde verlos en Paraná
Los lapachos rosados forman parte de numerosos espacios públicos y calles de la ciudad. El Parque Urquiza, la Costanera y la Alameda de la Federación son algunos de los lugares donde habitualmente pueden encontrarse ejemplares que, durante su período de floración, se convierten en protagonistas del paisaje.
Con el avance de las semanas, se espera que sean más los árboles que alcancen su máximo esplendor y aporten color a calles, plazas y paseos. En el Parque Urquiza, el rosa de las copas se combina con las barrancas y el río Paraná, una de las imágenes más características de la ciudad en esta época del año.
Una postal que ya se repite
La aparición de flores en agosto no es algo extraño en Paraná. El año pasado, el conocido lapacho blanco de la esquina de avenida Ejército y O'Brien ya había florecido en los primeros días del mes y volvió a ser un punto de atención para vecinos y transeúntes. Ese árbol lleva más de dos décadas en el lugar.
Ahora, sobre el final de agosto, comenzaron a sumarse los tonos rosados. Las primeras flores entre ramas todavía desnudas anticipan el espectáculo que se hará más evidente a medida que se acerque septiembre.