El INYM corrió la fecha límite para inscribirse en el registro que habilita a participar de la renovación de su Directorio. Hay nueve lugares en juego y un detalle en la letra chica que define quiénes quedan afuera.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) corrió la fecha límite para que las entidades y asociaciones de la cadena yerbatera se inscriban o actualicen sus papeles en el registro que las habilita a participar de la renovación de los representantes sectoriales del Directorio. La nueva fecha es el 11 de diciembre de 2026.
La medida se oficializó a través de la Resolución 131/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial. De esta manera, queda ratificada la prórroga que ya había dispuesto la Presidencia del organismo a partir de pedidos concretos de los interesados.
El vencimiento que regía hasta ahora era el 23 de octubre, fijado por la Resolución 99/2026, la norma con la que el Instituto había llamado a las organizaciones de los distintos eslabones de la actividad.
Tal como informó PRIMERA EDICIÓN el 8 de septiembre, cuando arrancó el proceso de renovación, la convocatoria abarca tanto a las asociaciones que quieren sumarse por primera vez al registro como a las que ya están inscriptas y necesitan poner al día sus antecedentes.
Nueve sillas que se renuevan en el Directorio
La renovación alcanza a nueve de los doce miembros del Directorio del INYM, los que representan a los sectores privados y sindicales de la actividad yerbatera.
La Ley 25.564 reparte la representación entre los distintos tramos de la cadena: tres directores por los productores primarios, dos por las cooperativas agrícolas yerbateras, dos por la industria, uno por los secaderos y uno por los trabajadores rurales. Los tres lugares restantes son para los representantes que designan los gobiernos de la Nación, Misiones y Corrientes, que se rigen por un mecanismo distinto.
La integración del Directorio no es un dato menor: se trata del órgano máximo de decisión del Instituto, donde se cruzan los intereses de los sectores productivos, industriales, cooperativos, laborales y estatales.
Los directores designados por las entidades duran dos años en sus mandatos. La ley prevé que, una vez cumplido ese plazo, puedan seguir de manera transitoria hasta que se nombre a sus reemplazantes, aunque esa continuidad no puede extenderse más de seis meses.
Qué papeles hay que presentar para quedar habilitado
Para participar del procedimiento, las organizaciones tienen que demostrar que cumplen con los requisitos de la convocatoria original. Entre ellos figuran la personería jurídica actualizada, la memoria y el balance del último ejercicio aprobados y auditados, las actas de designación de las autoridades vigentes y la documentación que aprueba los estados contables.
Aquellas entidades que pidan incorporarse por primera vez deberán acreditar, además, una antigüedad mínima de cuatro años en su actividad institucional, según lo que establece el Estatuto del INYM. Toda la documentación se presenta en original o en copia certificada por escribano o juez de Paz.
Las organizaciones que no completen la inscripción o que no cumplan con los requisitos legales quedarán fuera del procedimiento de designación de los representantes sectoriales.
De acuerdo con las condiciones de la convocatoria, las presentaciones se reciben en la Mesa de Entradas del INYM, en Rivadavia 1515, primer piso, de Posadas, de lunes a viernes, entre las 7 y las 14 horas.
Una renovación marcada por las diferencias internas
La extensión del cronograma llega en un momento de tensiones dentro del organismo, vinculadas a su funcionamiento institucional y a las posiciones de los representantes sectoriales frente a la situación de la actividad yerbatera.
En los últimos días, PRIMERA EDICIÓN publicó declaraciones del director por la Producción, Roberto Ferreyra, quien cuestionó la conformación de mayorías dentro del Instituto. El dirigente sostuvo que las diferencias entre representantes complican la discusión de propuestas relacionadas con la situación de los productores y trabajadores rurales, en un contexto atravesado por los reclamos sobre los precios de la materia prima y las facultades de intervención del organismo.
Estas controversias ayudan a dimensionar la importancia de la próxima renovación, aunque la Resolución 131/2026 no ata la prórroga a esos desacuerdos internos, sino a los pedidos de ampliación del plazo para completar el trámite de inscripción.
La definición de las entidades habilitadas será un paso obligado para establecer quiénes participarán en la selección de los próximos representantes y qué organizaciones conservarán o buscarán acceder a los lugares de cada sector.