La UNVM cumple 30 años y recibe un regalo que durará décadas
Parecía un aniversario más, pero la Fundación UNVM lo cerró con dos movimientos que van a cambiar el campus: uno verde, otro que ahorra tiempo y trabajo. ¿Qué recibió el comedor?
La Fundación Universidad Nacional de Villa María (UNVM) celebró sus tres décadas de vida con un anuncio que promete dejar huella: la donación de 460 árboles nativos para todo el campus y la compra de un lavavajillas industrial con capota para el comedor universitario.
La noticia se conoció durante la mañana de ayer y fue recibida como un aporte trascendental para la casa de altos estudios, que de esta manera refuerza su compromiso con el ambiente y con la mejora de los servicios que brinda a la comunidad educativa.
Un pulmón verde para el campus
El primer anuncio oficializó la entrega de 460 ejemplares de especies nativas que se plantarán en distintos sectores del campus. La iniciativa contempla la recuperación del remanente de monte nativo que la UNVM conserva en una de sus áreas.
“Es un proyecto que va a perdurar, que le va a dar una nueva impronta y contempla la recuperación de lo que fue el remanente de un monte nativo que tiene la UNVM en una de sus áreas”, destacaron desde la Fundación.
Las especies elegidas son chañares, algarrobos, espinillos negros y moradillos, árboles que históricamente habitaron la zona. “Será una obra que se va a perpetuar... nada mejor que plantar árboles y cuidar el ambiente”, afianzaron los responsables de la iniciativa.
Un comedor más eficiente
El segundo aporte apunta a optimizar el funcionamiento diario del comedor universitario. Se trata de un lavavajillas con capota industrial que reemplazará el lavado manual que hoy se realiza en las bachas del establecimiento.
La mejora no es menor: el comedor sirve 500 menús por día en tan solo dos horas, por lo que la incorporación del equipo permitirá agilizar las tareas y ganar tiempo valioso para el personal.
Según informaron, la compra ya está en marcha: “se señó”, confirmaron, dando así el primer paso para concretar la adquisición.
Con estos dos gestos, la Fundación UNVM no solo celebra sus 30 años, sino que proyecta su legado hacia el futuro con acciones concretas que benefician tanto al ambiente como a la vida cotidiana de la comunidad universitaria.