La UNSJ pone la lupa en un fenómeno que crece entre los estudiantes: "El gran desafío es el buen uso de la tecnología"
Diez años de trabajo, un protocolo que todavía se discute y la inteligencia artificial como nuevo frente: la UNSJ redefine su estrategia contra las violencias y una frase de Paula Sosa marca el rumbo de lo que viene.
La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) cumple diez años de trabajo frente a las violencias y encara una nueva etapa con un eje que gana terreno dentro y fuera del aula: la tecnología y la inteligencia artificial.
Así lo planteó Paula Sosa, responsable del Área de Igualdad de Género de la casa de estudios, quien dialogó con Canal 13 sobre los desafíos que se vienen y puso el acento en la necesidad de hablar con los estudiantes sobre el uso responsable de las herramientas digitales.
"Creo que hoy los desafíos tienen que ver con el uso de la tecnología. Hay que hablar mucho con los estudiantes sobre el buen uso de la tecnología", sostuvo Sosa.
Inteligencia artificial: un escenario nuevo
Para la referente, la irrupción de la inteligencia artificial abre terrenos que exigen respuestas desde las instituciones educativas. Por eso planteó la urgencia de trabajar en la prevención y en la concientización dentro de la comunidad universitaria.
"Cómo sensibilizamos, cómo prevenimos el uso de las inteligencias para crear situaciones hostiles o violencia entre pares", se preguntó Sosa al describir uno de los frentes que hoy atraviesa a estudiantes y trabajadores.
Un protocolo que todavía se discute
La UNSJ ya comenzó a elaborar un nuevo protocolo para abordar estas problemáticas. El documento aún está en etapa de discusión y tratamiento, pero Sosa destacó que el proceso permitió sumar voces de distintos sectores de la comunidad universitaria.
"Todavía queda un camino largo de discusión y de tratamiento, pero me parece que las instancias que hemos estado generando de conversación y participación de diferentes estamentos nos han permitido recuperar la mirada de los destinatarios de la oficina", explicó.
Ese intercambio, remarcó, resulta clave para diseñar herramientas que respondan a las situaciones concretas que atraviesan estudiantes y trabajadores.
Un aniversario marcado por el paro
La conmemoración de los diez años de la Oficina contra las Violencias quedó atravesada por una medida de fuerza de los trabajadores universitarios. Sosa lo resumió sin vueltas: "Nuestras trabajadoras están inmovilizadas porque están de paro".
Con una década de recorrido, el área busca sostener y ampliar sus herramientas de prevención y acompañamiento frente a las distintas formas de violencia, al mismo tiempo que incorpora a su agenda los problemas emergentes ligados a la tecnología y la inteligencia artificial.