La UNLPam para una semana: docentes y nodocentes cruzan sus paros
Los docentes de la UNLPam se suman a una semana de paro en todo el país. Pero no estarán solos: hay otro sector que también corta actividades y complica el arranque y el cierre de la medida.
La docencia de las universidades nacionales arranca este miércoles un paro que se extenderá hasta el 3 de noviembre, en un nuevo capítulo del enfrentamiento con el Gobierno de Javier Milei por el financiamiento de la educación superior. En La Pampa, la medida llega a la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) por la adhesión de la Asociación de Docentes Universitarios (ADU).
El reclamo tiene tres patas: que el Ejecutivo nacional cumpla de manera efectiva con la Ley de Financiamiento Universitario, que salde la deuda salarial que arrastra el sector y que garantice un presupuesto suficiente para que las casas de estudio puedan funcionar.
Qué pasa en la UNLPam
En el ámbito pampeano, la protesta vuelve a poner sobre la mesa la situación salarial de los docentes y las condiciones en las que se dictan clases, se investiga y se hacen tareas de extensión en las facultades y sedes de la universidad.
El paro se extenderá desde el miércoles 28 de octubre hasta el martes 3 de noviembre inclusive. El alcance real de la interrupción de las actividades académicas dependerá del nivel de adhesión que tenga la medida entre los docentes.
Dos sectores, una misma semana de fuerza
La protesta docente coincidirá con dos jornadas de paro del personal nodocente de las universidades nacionales, previstas para el 28 de octubre y el 3 de noviembre. Así, trabajadores docentes y no docentes confluirán en medidas de fuerza al inicio y al cierre de la semana de reclamos.
El conflicto universitario sigue abierto por las diferencias entre lo que reclaman los trabajadores y lo que responde el Ejecutivo nacional. Los gremios sostienen que el deterioro de los salarios y las dificultades presupuestarias comprometen tanto las condiciones laborales como el funcionamiento del sistema público de educación superior.
La exigencia de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario es el eje principal de esta nueva medida. A ese planteo se suman la recomposición de los ingresos docentes y la necesidad de recursos que permitan sostener las actividades académicas y científicas.