La UNLPam marchó con un enojo que no piensa guardar: qué exigieron en Santa Rosa y General Pico
Una multitud se movilizó en Santa Rosa y General Pico con un reclamo que la UNLPam viene sosteniendo hace meses. La Comisión de Defensa de la Universidad habló de un enojo justo y legítimo, pero lo que exigieron tiene un nombre y apellido: una ley que el Congreso ya sancionó.
Una multitud se movilizó en Santa Rosa y General Pico para reclamar por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La convocatoria, que tuvo como epicentros las dos ciudades donde funcionan las sedes de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), reunió a autoridades, docentes, no docentes, estudiantes, funcionarios provinciales y municipales, referentes de distintos partidos y vecinos en general.
La jornada arrancó a las 16 en la plaza San Martín de Santa Rosa, con intervenciones de las facultades de Agronomía, Ciencias Humanas, Ciencias de la Salud, Ciencias Económicas y Jurídicas, y Ciencias Exactas y Naturales. Cuando el clima lo permitió, hubo actividades de divulgación científica, radio abierta, espacios de participación y controles preventivos de salud, entre otras propuestas.
Desde la Comisión de Defensa de la Universidad, que encabezó el reclamo, dejaron en claro el tono: “Marchamos con un enojo justo y legítimo, y con la convicción y la seguridad de estar en lo correcto”.
Un documento leído antes de marchar
Antes de la manifestación hacia la rotonda del Centro Cívico, los integrantes de la Comisión de Defensa de la Universidad —encabezada por el rector Francisco Marull, el vicerrector Oscar Alpa, docentes, estudiantes y trabajadores— leyeron un documento. Allí advirtieron que, por el incumplimiento de la ley, “el sistema universitario nacional atraviesa una crisis profunda que no puede seguir siendo postergada”.
Según plantearon, el funcionamiento de las instituciones, la producción científica, la permanencia de las y los estudiantes y el salario de quienes trabajan en el lugar “se pone en riesgo cada día”.
En ese marco, sostuvieron que “renunciar al reclamo no es una alternativa” y afirmaron que “la universidad pública es el motor de la investigación y la innovación en La Pampa y es parte de nuestra identidad regional. Nació de una decisión del pueblo pampeano, y defenderla es también un compromiso con el futuro de nuestra sociedad”.
El documento también subrayó el rol de la casa de estudios en el territorio: “La UNLPam está en cada profesional que sostiene la salud, la educación, la producción y la justicia en los pueblos pampeanos; en una ciencia que trabaja sobre los problemas reales de nuestra comunidad; en una extensión que dialoga todos los días con el medio socioproductivo, cultural y comunitario”.
Estudiantes, no docentes, docentes e investigadores
Los representantes estudiantiles lamentaron que “el ajuste sobre las Becas Progresar y Manuel Belgrano, y la recesión económica atentan cada día contra las posibilidades de miles de estudiantes de construir un futuro mejor”. Aclararon que “las becas no constituyen un subsidio ni un gasto” y que “sin un sistema de ayudas económicas, la educación superior se convierte en un privilegio inaccesible para los sectores más vulnerables y para quienes trabajan y estudian”.
Los nodocentes, por su parte, alertaron que los trabajadores atraviesan “una situación de ahogamiento ya insostenible” y remarcaron: “Nuestro trabajo muchas veces no se ve, pero se nota cuando falta”.
Los y las docentes hicieron hincapié en que siguen formando, investigando y acompañando trayectorias “aunque el reconocimiento no llegue”. Lamentaron que muchos colegas dejan la universidad o se recargan de otros trabajos para llegar a fin de mes. “Reclamar un salario digno no es un pedido sectorial: es defender la educación que reciben las y los jóvenes de esta provincia”, sostuvieron.
También se expresaron las y los investigadores del Conicet: “Quienes hacemos ciencia producimos conocimiento, innovación y las universidades aportamos al crecimiento económico y al patrimonio artístico e intelectual de nuestro pueblo”.
El pedido concreto
Desde la Comisión de Defensa de la Universidad exigieron el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. “No pedimos un favor. Exigimos que se cumpla una ley que el Congreso de la Nación sancionó y sostuvo frente al veto”, expresaron.
Y cerraron con una definición política: “Marchamos con un enojo justo y legítimo, y con la convicción y la seguridad de estar en lo correcto, convencidas y convencidos que la educación superior es el puente hacia el ascenso social y el desarrollo soberano. Marchamos porque la universidad pública, gratuita y de calidad es uno de los grandes acuerdos que construimos como sociedad y defender los derechos conquistados y los compromisos asumidos en comunidad es una responsabilidad con el futuro de nuestra provincia”.