La Unión Europea activó un sistema secreto que registra cada movimiento de los turistas: esto es lo que saben de ti
La UE activó un sistema que sabe más de los turistas de lo que imaginan. Huellas, rostros y cada movimiento quedan registrados digitalmente, pero ¿a qué costo y con qué problemas se está implementando?
Un nuevo sistema informático que elimina los sellos en pasaportes y captura datos biométricos ya está registrando el ingreso y egreso de todos los turistas en el espacio Schengen. La Unión Europea terminó de implementar en los últimos días el Sistema de Entrada/Salida (EES), que reemplaza los controles manuales por tótems digitales para viajeros de estancias cortas.
Este sistema automatizado funciona para quienes ingresen al territorio de la Unión Europea con pasaportes que no pertenezcan a esta zona y se encuentren viajando por períodos breves, de hasta 90 días. Se activa cada vez que se cruzan las fronteras de los 29 países que usan el EES, incluyendo 25 estados miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
En Chipre e Irlanda, aunque son países de la Unión Europea, los pasaportes seguirán sellándose manualmente como excepción al nuevo sistema.
¿Qué información recopila el sistema?
El EES registra el nombre de la persona, los datos de su documento de viaje, y datos biométricos como huellas dactilares e imágenes faciales capturadas. También almacena la fecha y el lugar exactos de entrada y salida, y permite ver si al viajero se le denegó la entrada previamente.
Comenzó a funcionar en su totalidad desde el viernes 10 de abril y almacenará estos datos durante tres años completos, a menos que el viajante renueve su pasaporte dentro de ese período.

Escaneo de huellas dactilares en el nuevo sistema digital para ingresar a la Unión Europea.
¿Por qué implementaron este cambio?
Desde la Unión Europea destacaron que el sistema hace que los controles fronterizos sean más “modernos y eficientes”, además de “facilitar y agilizar el cruce de fronteras” para el turismo. La Comisión sostiene que, con el sistema funcionando bien, se tarda solo 70 segundos en registrar una entrada o salida.
Sin embargo, Europa también busca objetivos de seguridad más amplios: prevenir la inmigración irregular al poder seguir el rastro preciso de quienes entran y salen del espacio Schengen, e impedir que se utilicen identidades falsas en los controles fronterizos.
Problemas técnicos y colas “infernales”
El despliegue progresivo de este sistema había comenzado el 12 de octubre de 2025, primero en aeropuertos y posteriormente en fronteras terrestres y marítimas. Pero la implementación no ha estado exenta de problemas.
En aeropuertos como el de Madrid-Barajas-Adolfo Suárez, en el primer día de funcionamiento se registraron 1.819 entradas con este nuevo sistema que aún presenta algunas “dificultades técnicas” en algunas fronteras. Un vocero del Ejecutivo de la Comisión Europea reconoció que “pese al calendario acordado, algunos Estados miembros tropiezan con dificultades técnicas”.
La implantación en países como Portugal fue particularmente defectuosa, con colas de hasta 90 minutos en el aeropuerto de Lisboa. Este problema llevó al Gobierno portugués a suspender el uso del sistema el pasado 30 de diciembre por tres meses, en busca de soluciones técnicas.
En Málaga, sur de España, la Diputación denunció a finales de diciembre las “colas infernales” que provocó el EES. Situación similar se vivió en la isla española de Tenerife, donde su Cámara de Comercio pidió al Ejecutivo español un plan de choque ante los retrasos que se produjeron en las mismas fechas.