La ultraderecha alemana quedó a tres escaños de gobernar y sacude a Europa: qué puede pasar ahora
La AfD arrasó en Sajonia-Anhalt con el 44,3% de los votos y quedó a solo tres bancas de gobernar. El líder del partido, Ulrich Siegmund, ya promete cambios en la enseñanza de la historia. Pero el "cordón sanitario" que frena a la ultraderecha...
El avance de la ultraderecha en Alemania ya no es una amenaza lejana: este domingo, Alternativa para Alemania (AfD) arrasó en las elecciones del estado de Sajonia-Anhalt con el 44,3% de los votos y quedó a solo tres bancas de la mayoría absoluta que le hubiera permitido gobernar en solitario. El resultado sacudió al país y encendió las alarmas en la Unión Europea.
De confirmarse, sería un hecho inédito desde el final de la Segunda Guerra Mundial: la ultraderecha nunca gobernó un estado federado alemán.
Un triunfo que desafía el "cordón sanitario"
Hasta ahora, los partidos alemanes mantuvieron un pacto implícito, el llamado "cordón sanitario", para dejar a la AfD fuera de cualquier gobierno regional o nacional. Ese acuerdo resistió incluso la victoria de la ultraderecha en Turingia en 2024. Pero el contundente resultado del domingo puso al pacto contra las cuerdas.
La AfD quedó a solo tres diputados de la mayoría absoluta, un margen que la acerca peligrosamente al poder. "Serán semanas de mucho caos", advirtió a TN la dirigente alemana Svenja Blanke, exdirectora en la Argentina de la Fundación Política Friedrich Ebert (FES, vinculada al partido socialdemócrata SPD) y actual representante en Uruguay.
Blanke explicó que el 44,4% (cifra que mencionó en sus declaraciones) no alcanza para la mayoría absoluta porque entraron muchos partidos al Congreso regional, pero lo describió como "una victoria increíblemente aplastante". Además, remarcó la fuerte caída de la CDU, el partido del canciller Friedrich Merz, que apenas reunió el 17% de los votos, mientras que el SPD, la izquierda (Linke) y los Verdes rondaron el 9% cada uno.
Qué puede pasar ahora en Alemania
La AfD ya anunció que intentará formar gobierno. "Obviamente los votantes quieren que la ultraderecha gobierne", dijo Blanke. Pero el camino no es sencillo: dependerá de si el "cordón sanitario" se rompe ante la presión del electorado local.
En ese escenario, la formación ultraderechista buscará convencer a "diputados sueltos" de la CDU o de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, una fuerza de izquierda prorrusa y populista). Si no lo logra, el estado podría caer en una parálisis que desemboque en nuevas elecciones.
La copresidenta de AfD, Alice Weidel, ya reclamó su derecho a gobernar: "Naturalmente el partido más fuerte debe tener el propósito de formar gobierno". Y advirtió que "hemos recibido un mandato de las urnas muy, muy claro" e ignorarlo "solo irá en detrimento de sus votantes".
El líder de la AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, de 35 años, fue una de las caras del triunfo. Con un discurso antiinmigrante y una bandera anti-woke, prometió modificar la enseñanza de la historia para restarle énfasis al Tercer Reich y ya proyecta una victoria nacional en 2029.
El impacto en Europa y el espejo francés
El resultado fue un duro golpe para el canciller Merz, que gobierna en coalición con el SPD, pero también un misil contra Bruselas. El gobierno francés salió a hablar de "un momento grave en Europa".
"Debemos escuchar con humildad los enfados, las inquietudes y los temores, y dar respuesta a ellos. Pero el nacionalismo y la xenofobia nunca serán una solución", dijo el ministro delegado de Europa, Benjamin Haddad, en declaraciones que resumen la preocupación del bloque.
Francia es un espejo de Alemania: el avance de la ultraderecha crece año a año y los sondeos ya ubican a Marine Le Pen como gran favorita para las elecciones presidenciales de 2027.
Y Alemania todavía puede darle más dolores de cabeza a la UE: el 20 de este mes hay elecciones en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con un enorme favoritismo para la extrema derecha.