La UCR de Salta cerró su acuerdo de unidad y ahora definió qué lugar ocupará frente al gobierno de Milei: la medida alcanza a la educación, la salud y los jubilados de la provincia, y el dirigente que la anunció no dejó margen para dudas.
En el comité capitalino, la Unión Cívica Radical cerró un acuerdo de unidad para evitar las internas. Pero lejos de ser solo un trámite, ese consenso trajo una definición política de fondo. Sergio Quintana, referente del espacio Energía Radical, marcó una distancia tajante con el gobierno nacional de Javier Milei y pidió que el partido asuma un rol opositor sin ambigüedades.
La definición llegó en vivo, durante una entrevista en el programa Mano a Mano con La Cobra, que conduce Facundo Rodríguez en el streaming de Que Pasa Salta. Allí el dirigente universitario descartó cualquier acercamiento programático con La Libertad Avanza y fijó posición para el radicalismo nacional y provincial.
"Con el programa libertario no tenemos nada que ver"
Consultado sobre el lugar que debe ocupar la UCR frente a la coyuntura nacional y las próximas elecciones, Quintana fue directo. Para él, el punto de partida de cualquier debate interno tiene que ser una definición doctrinaria clara.
"El radicalismo no puede ser parte del programa libertario. Esa tiene que ser la primera definición de los radicales de entrada. Observamos que el desfinanciamiento de la educación y de la salud es real, que las personas con discapacidad atraviesan una situación sumamente compleja y que los jubilados están desamparados. Por eso, con el programa libertario no tenemos absolutamente nada que ver", sentenció en el stream de QPS.
El dirigente sostuvo que el partido no puede funcionar como furgón de cola de las ideas que desmantelan el Estado de bienestar. A su entender, la responsabilidad histórica del radicalismo es otra: convocar a la sociedad alrededor de un proyecto de contención y desarrollo.
"La política se mueve por expectativas. Así como en 1983 convocamos a los argentinos para salir de la larga noche de la dictadura militar, hoy tenemos que convocarlos para salir de la larga noche mileísta. Ahí el radicalismo tiene mucho que decir y mucho que aportar", planteó.
Los tres ejes para construir una alternativa
Con la mira puesta en el calendario electoral provincial, Quintana rechazó que la discusión política en Salta quede atrapada en una falsa dicotomía. Su planteo se apoya en tres puntos.
Primero, romper la polarización ficticia. El radicalismo, dijo, no puede caer en el juego binario de elegir entre el oficialismo provincial y las expresiones libertarias. "No podemos caer en el juego dicotómico de saencismo o libertarismo; hay un amplio abanico social que está esperando otra alternativa", afirmó.
Segundo, convocar a sectores afines. Reconoció que la UCR no está en condiciones de encarar el proceso electoral en soledad, por lo que instó a articular frentes programáticos con fuerzas que compartan una mirada republicana, democrática y de centroizquierda.
Tercero, recuperar el debate público. Remarcó que la madurez demostrada en la Capital busca dejar atrás las peleas intestinas para que el radicalismo vuelva a ser protagonista de la conversación pública, con propuestas concretas frente a la crisis del empleo, el colapso sanitario y la emergencia educativa.
El contexto y lo que viene
Quintana asumirá la presidencia del Comité de Circuito Capital y San Lorenzo en el marco del consenso partidario que evitó las internas. Su objetivo declarado es que la UCR recupere centralidad política en un escenario dominado por la polarización entre el oficialismo provincial y los libertarios.
La propuesta que impulsa consiste en construir una alternativa que no se limite a la dicotomía saencismo-libertarismo, articulando frentes programáticos con fuerzas de centroizquierda y volviendo a poner en el centro los problemas concretos de los salteños: el empleo, la salud y la educación.