La tucura sapo ya muestra sus primeras crías en Santa Cruz: dónde piden revisar campo por campo
La tucura sapo ya entró en su fase más vulnerable y desde el CAP salieron a pedir que los productores de Santa Cruz revisen campo por campo las zonas donde ya golpeó antes: lo que no quieren es que los agarre tarde.
La tucura sapo entró en una fase clave de su ciclo: empezaron a aparecer los ejemplares jóvenes, y con ellos la ventana para actuar antes de que el problema crezca. Por eso, desde el Consejo Agrario Provincial (CAP) piden a los productores y responsables de establecimientos rurales de Santa Cruz recorrer y observar las zonas donde ya se detectó la plaga en temporadas anteriores.
La recomendación no es caprichosa: según el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), las primeras etapas de desarrollo son las más vulnerables, lo que permite implementar medidas de control de manera temprana.
Dónde hay que poner el ojo
El foco de atención son los sectores con antecedentes: aquellos donde se registraron posturas o focos en campañas pasadas. Allí es donde el monitoreo se vuelve prioritario.
Ante la presencia de ejemplares o concentraciones de tucuras, la indicación es informar al SENASA o al CAP. Los datos que se registran permiten analizar cada situación y definir las medidas correspondientes según las características y la magnitud del foco.
El seguimiento forma parte de las acciones de prevención y control que llevan adelante organismos provinciales y nacionales. El CAP interviene en la estrategia regional ante la presencia de tucuras en la Patagonia y mantiene la coordinación con SENASA para monitorear la situación y responder ante nuevos focos.
Qué riesgo implica para el campo
La tucura sapo no transmite enfermedades ni provoca lesiones en personas o animales. El problema aparece cuando se concentra en altas densidades: puede afectar pasturas, pastizales naturales, cultivos y otros recursos forrajeros, con impacto directo en la actividad productiva.
Si se determina la necesidad de un tratamiento, deben emplearse productos fitosanitarios autorizados por SENASA y cumplirse las condiciones técnicas establecidas.
Desde el CAP recomiendan no hacer aplicaciones por cuenta propia y consultar antes con los organismos competentes.