La tucumana que pasó tres décadas restaurando obras de Lola Mora: su historia y el desafío que enfrenta
¿Sabías que detrás de cada restauración hay una historia que puede cambiar tu forma de ver los monumentos? Conocé la trayectoria de una tucumana que lleva más de 30 años preservando el patrimonio.
María Eugenia Fagalde lleva más de 30 años dedicada a la restauración del patrimonio cultural. Su pasión nació al intervenir una obra de Lola Mora y hoy advierte: “si no cuidamos los monumentos, perdemos nuestra identidad”.
Todo comenzó mientras cursaba la Licenciatura en Arte en la Universidad Nacional de Tucumán. Fagalde integró el equipo que restauró el Monumento a Alberdi, una de las esculturas más emblemáticas de Lola Mora. El proyecto contó con la participación de expertos del Instituto Restauro de Roma, quienes llegaron a la provincia para trabajar en la pieza y capacitar a jóvenes profesionales.
Aquella experiencia le reveló que la restauración no es solo reparar daños. “Es una disciplina interdisciplinaria que combina arte, historia, ciencia e investigación”, explica. El trabajo incluyó análisis de materiales, fotografías históricas y evaluación de daños por sismos y el entorno urbano. Esa complejidad la motivó a seguir formándose en España, donde realizó un posgrado y un doctorado.
¿Qué se esconde detrás de cada escultura?
Tras más de tres décadas de trayectoria, Fagalde sostiene que lo más fascinante es descubrir las historias ocultas en cada obra. “Restaurar una escultura implica recuperar testimonios de una época, comprender los valores de una sociedad y preservar elementos fundamentales de la memoria cultural”, afirma.
La especialista también insiste en la necesidad de fortalecer la educación patrimonial. “Una obra puede ser restaurada con los mejores criterios técnicos, pero si después no se cuida ni se comprende su importancia, volverá a deteriorarse”, señala.
El desafío de la concientización
Fagalde advierte que muchas intervenciones sobre bienes patrimoniales se realizan sin profesionales especializados, lo que puede causar daños irreversibles. Reclama más formación académica y una valoración más amplia de la restauración como disciplina.
Dentro de su extensa carrera, las obras de Lola Mora ocupan un lugar central. Destaca la fuerza expresiva de sus esculturas, el dominio técnico del mármol de Carrara y el carácter innovador de una artista que logró desarrollarse en un contexto históricamente adverso para las mujeres.
Entre las intervenciones más significativas, menciona los trabajos en esculturas monumentales, donde pudo observar detalles invisibles para el público, como huellas de herramientas y técnicas de talla. “El objetivo es preservar la autenticidad de las piezas, no devolverles una apariencia artificialmente nueva”, aclara.
Patrimonio del NOA: un valor excepcional
Para Fagalde, el patrimonio escultórico del Noroeste Argentino tiene un valor excepcional por la superposición de tradiciones culturales e históricas. La presencia de pueblos originarios, el legado colonial, los procesos de independencia y la obra de artistas como Lola Mora convierten a la región en un espacio fundamental del patrimonio argentino.
A futuro, confiesa que le gustaría participar en una restauración integral de las obras de Lola Mora en Jujuy, un proyecto que considera clave para la preservación del patrimonio cultural del norte del país.
Finalmente, deja un mensaje para las nuevas generaciones: “Cada monumento, cada museo y cada obra de arte cuentan una historia que nos ayuda a comprender quiénes somos. Si no protegemos esos testimonios, perdemos parte de nuestra memoria colectiva. Cuidar el patrimonio es cuidar nuestra identidad y también nuestro futuro”, concluye.