La traza que unirá Fanzolato con el Camino del Perú ya tiene reparto de tareas entre la comuna y Vialidad, y hasta los terrenos cedidos. Lo que todavía no aparece es el papel que define cuándo arrancan las máquinas.
El delegado comunal de Cebil Redondo, Gastón García Biagosch, confirmó que la obra que prolongará la avenida Fanzolato hasta el Camino del Perú quedó encaminada tras una reunión con el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, el administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Díaz, y el intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola.
Lo que se acordó en ese encuentro no fue una fecha de inicio, sino un compromiso: avanzar en un convenio que reparta las responsabilidades de cada organismo. La ejecución de los trabajos todavía no tiene fecha oficial.
Qué incluye el proyecto
La idea es extender la avenida Fanzolato hasta empalmar con la ruta provincial 315, el conocido Camino del Perú. Para eso se acondicionarán los tramos que ya existen, se harán trabajos de alcantarillado y se pavimentará.
Además, en el empalme con la ruta, en el sector de la Curva de los Vega, está prevista una rotonda. El objetivo es ordenar las incorporaciones y mejorar la seguridad vial en ese punto.
García Biagosch contó que las gestiones incluyeron conversaciones con propietarios privados que aceptaron ceder terrenos para completar la traza. Esa donación permitirá formalizar y acondicionar un camino que hoy existe de manera informal.
El reparto de tareas quedó así: la comuna se hará cargo de la preparación y el alcantarillado, mientras que Vialidad Provincial ejecutará la base y la pavimentación del tramo.
Nueve meses de gestiones y un ofrecimiento inicial
La iniciativa no nació de un organismo público. Arrancó con la propuesta de un particular vinculado a un emprendimiento inmobiliario, que a principios de año ofreció parte de sus tierras para posibilitar la prolongación de Fanzolato y abrir una nueva conexión entre ambas localidades. Desde entonces pasaron nueve meses de gestiones.
El problema que intenta resolver
La futura arteria apunta a uno de los dolores de cabeza más grandes de la movilidad en el Gran San Miguel de Tucumán. El Camino del Perú soporta hoy un tránsito intenso de autos, motos, colectivos, camiones y bicicletas, además del movimiento de peatones y vehículos de tracción a sangre.
Los peores momentos son los de ingreso y salida de los establecimientos educativos, el mediodía y el final de la jornada laboral, cuando se arman filas largas y demoras en distintos sectores.
A eso se suman los riesgos de las maniobras de ingreso y egreso de los barrios, en una vía que todavía conserva rasgos de ruta rural pese al crecimiento urbano de las localidades que conecta.
Qué esperan con la nueva traza
Con la apertura del nuevo camino, las autoridades esperan derivar parte del tránsito hacia un acceso alternativo y reducir la dependencia del Camino del Perú para los desplazamientos entre Villa Carmela, Cebil Redondo y Yerba Buena.
El proyecto podría sumar peso a la red vial metropolitana: la propuesta original contempla la posibilidad de extender en el futuro la conexión hacia la avenida Presidente Perón.
Por ahora, el paso que sigue es formalizar el convenio entre las jurisdicciones involucradas y definir las intervenciones necesarias para ejecutar los trabajos. No se anunciaron plazos ni montos de inversión, pero el acuerdo institucional representa el primer avance concreto para convertir una iniciativa vecinal en una alternativa real de circulación para el área metropolitana.

