La trampa del asado: condenaron al violador de su vecina con discapacidad
La pesadilla de una mujer con discapacidad terminó en el barrio de Toay, pero el final de la historia esconde un detalle que nadie esperaba. ¿Qué pasó después de la fuga?
Un hombre de 53 años fue condenado a seis años de prisión efectiva por abusar sexualmente de su vecina, una mujer con retraso mental moderado, en la localidad de Toay. El ataque ocurrió en mayo de 2025, cuando el agresor la invitó a comer un asado y la encerró en su casa.
El engaño y el ataque
Según el expediente judicial, el 19 de mayo de 2025, el hombre convenció a la víctima de ir a su domicilio para compartir un almuerzo. Una vez adentro, cerró la ventana y trabó la puerta con llave, dejándola atrapada. Luego la despojó de su ropa por la fuerza y la arrojó sobre la cama, donde abusó de ella pese a su negativa y a su incapacidad de consentir.
El calvario terminó cuando el agresor abrió la puerta para fumar un cigarrillo. La mujer aprovechó ese descuido para escapar corriendo a su casa y llamar al 101.
Pruebas contundentes y confesión
La investigación, liderada por la fiscal María Micaela Sucurro, reunió pruebas científicas y testimoniales que dejaron al acusado sin escapatoria. El Laboratorio de Genética Forense confirmó que el semen hallado en la ropa interior de la víctima coincidía con su perfil genético. Además, los informes médicos registraron lesiones defensivas y la declaración en Cámara Gesell resultó coherente y creíble.
Ante la evidencia abrumadora, la defensora oficial Silvia Mariel Annecchini impulsó un juicio abreviado. El hombre, acorralado por los peritajes, admitió su responsabilidad y aceptó la condena.
El fallo
El juez de Audiencia de Santa Rosa, Marcos Hernán Sacco, homologó el acuerdo, que contó con el aval de la damnificada. La sentencia establece que, una vez firme, se ordenará la detención inmediata del abusador. El fallo se enmarca en la Ley 26.485, que protege a las mujeres contra la violencia.