La temporada de pesca en Mendoza ya tiene fecha de largada y cambia las reglas para miles de aficionados: hay topes de captura por ambiente, modalidades restringidas y un embalse donde solo se podrá conservar un ejemplar. El detalle que muchos no tienen en cuenta y que puede complicarles la salida.
El Gobierno de Mendoza dio luz verde a la temporada de pesca deportiva 2026/2027 y la actividad quedará habilitada desde este domingo 1 de noviembre, con la pesca de truchas como primera protagonista en ríos, lagunas y embalses de la provincia. La reglamentación, impulsada por la Subsecretaría de Ambiente a través de una resolución firmada por Nuria Ojeda y publicada este viernes 30 de octubre en el Boletín Oficial, fija calendarios distintos según la especie, topes de ejemplares y zonas donde directamente no se podrá tirar la línea.
Para salir a pescar no alcanza con tener ganas: será obligatorio contar con el carnet de pesca vigente y respetar las modalidades autorizadas en cada ambiente.
Truchas: cuándo y dónde
Las truchas marrones, arcoíris y fontinalis se podrán buscar desde el 1 de noviembre de 2026 y hasta el 1 de mayo de 2027, inclusive. La excepción son los embalses Agua del Toro, Los Reyunos, Valle Grande y El Nihuil, donde la temporada recién comenzará el 1 de diciembre.
En cuanto a los señuelos, la resolución es clara: solo se permitirán artificiales. Y hay dos escenarios con regla más estricta, ya que en la laguna El Sosneado y en la cuenca del río Salado la única modalidad habilitada será la pesca con mosca.
Cuántas truchas se pueden conservar
El límite de captura cambia según el lugar. En Malargüe se podrán sacrificar hasta dos truchas por excursión; en San Rafael, el tope general será de cuatro. El Nihuil es el caso más restrictivo: solo una trucha por pescador.
En la Laguna del Diamante, en San Carlos, se autorizará la extracción de hasta cuatro truchas marrones o arcoíris, mientras que para las fontinalis no se fija un límite de cantidad. Eso sí, la pesca quedará acotada a sectores determinados del espejo de agua y de la margen este del río Diamante.
En el resto de los ambientes habilitados, entre ellos las cuencas de los ríos Mendoza y Tunuyán y el embalse Potrerillos, se podrán conservar hasta cinco salmónidos por pescador y por excursión.
Pejerrey: arranque en diciembre y topes por ambiente
El pejerrey tendrá su propia ventana: del 1 de diciembre de 2026 al 30 de septiembre de 2027. La norma contempla excepciones para pescar durante fines de semana y feriados en Valle Grande y El Carrizal.
En El Carrizal, durante el período excepcional de veda, la actividad solo estará permitida desde embarcaciones y en un sector delimitado: desde la línea imaginaria entre los clubes Biguá y Fundación Centenario hacia el norte hasta el paredón del dique, siempre a una distancia mínima de 300 metros de la costa.
Los topes generales de pejerrey son de 40 ejemplares por pescador en El Carrizal, 30 en Agua del Toro, Los Reyunos y Valle Grande, y 25 en El Nihuil. Cuando se aplique la excepción de fines de semana y feriados en El Carrizal, el máximo bajará a 15.
Percas: dónde sí y dónde no
Las percas también se podrán pescar del 1 de diciembre al 30 de septiembre de 2027. En algunos sectores de Malargüe se permitirá conservar hasta cinco ejemplares; en El Nihuil el límite será de diez, y en el río Atuel, aguas abajo de Valle Grande, de quince.
La prohibición para esta especie alcanza a El Carrizal, la cuenca del río Grande y la laguna La Salina, de acuerdo con las restricciones particulares de cada ambiente.
Carpas, dientudos y mojarras, todo el año
Estas tres especies tendrán actividad habilitada los doce meses. En los ambientes autorizados de San Rafael y El Carrizal no habrá límites de extracción para carpas y dientudos, mientras que se podrán capturar hasta 50 mojarras por excursión.
Captura y devolución: dos períodos especiales
La resolución incorpora una temporada especial de captura y devolución obligatoria de truchas entre el 2 de mayo y el 26 de junio de 2027 en distintos cursos de agua. En esos casos solo se permitirá pesca con mosca y anzuelos sin rebaba.
Habrá otro período de captura y devolución entre el 10 de junio y el 30 de octubre de 2027 en ambientes específicos: el coto de pesca del río Diamante, los arroyos San Alberto, Yaucha, Gateado y Papagallos, y sectores del río Mendoza y Potrerillos.
Las zonas vedadas y las prohibiciones de todo el año
Hay restricciones permanentes en distintos puntos de la provincia. Entre los ambientes vedados aparecen la Laguna de Llancanelo, los Pozos de Carapacho, la Laguna de la Niña Encantada, el Pozo de las Ánimas y la laguna La Salina, además de numerosos arroyos de Malargüe.
También queda prohibida durante todo el año la captura, tenencia y transporte de bagres, cangrejos y anguilas criollas en todo el territorio mendocino.
Otra disposición relevante es la prohibición de trasladar carnada viva de un ambiente acuático a otro, una medida pensada para evitar la propagación de especies que puedan dañar los ecosistemas.
Desinfección obligatoria para frenar al didymo
La Subsecretaría de Ambiente estableció la desinfección obligatoria de los equipos de pesca para reducir el riesgo de dispersión de la microalga invasora Didymosphenia geminata, conocida como didymo.
El procedimiento incluye retirar restos de barro, arena y vegetación, desinfectar con los métodos que fija la normativa y dejar secar la ropa, el calzado y los equipos al aire y al sol durante 48 horas.