La tapera del capataz, la ropa quemada y un bozal: las pistas que complican a los detenidos por el caso Nanci Godoy
Ropa quemada, un bozal y una tapera a metros de la escuela: lo que los investigadores hallaron en el campo donde trabajaba la docente desaparecida en Corrientes, mientras la Justicia avanza contra los detenidos.
El juez de Garantías de Esquina, Gustavo Vallejos, resolvió la prisión preventiva de Ireneo Antonio Zarza y de Felipe Dionisio Sandoval como presuntos autores materiales del femicidio de Nanci Estela Godoy, la docente de 52 años que dirigía una escuela rural en la estancia El Curupí, en el sur de Corrientes, y de la que no se sabe nada desde hace al menos 18 días.
La medida alcanza también a la pareja de puesteros que trabajaba en el establecimiento, según se informó. De este modo, los cuatro detenidos por el hecho permanecerán tras las rejas hasta que se realice el juicio oral.
Los procesamientos de Zarza y Sandoval se dictaron en una audiencia imputativa y quedaron asentados en la resolución N° 487. Antes, el mismo magistrado había adoptado una decisión equivalente con Rosa Leguizamón y Sergio Nahuel Rojas, ambos puesteros de El Curupí: a él se lo acusa de coautoría de femicidio y a ella, de homicidio simple en calidad de autora.
Qué apareció en la tapera del capataz
Fuentes judiciales indicaron que en los últimos procedimientos realizados en puntos clave de la causa se hallaron prendas de vestir quemadas en la tapera que usaba Zarza, capataz de la estancia, un campo dedicado a la explotación agropecuaria y también utilizado como coto de caza.
Ese lugar está ubicado a unos 150 metros de la Escuela N° 626 del paraje El Malezal, donde Godoy daba clases a un grupo reducido de alumnos, hijos de los peones del campo. En el mismo sitio, los investigadores encontraron además un bozal.
Los pedidos de los fiscales y el quinto detenido
Las preventivas fueron solicitadas por los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González. Con estas decisiones, todos los imputados por el crimen seguirán privados de la libertad hasta el debate.
Hay un quinto hombre detenido: Ernesto Ezequiel Bordón, peón de la estancia, acusado de falso testimonio por las contradicciones en las que incurrió al declarar ante Mosquera. Fue la primera persona que habló de un eventual asesinato de Godoy a manos de dos peones, aunque después su abogado sostuvo que lo dijo mientras era sometido a apremios ilegales por la policía correntina.
La desaparición y la denuncia
El último contacto de Nanci Godoy con su familia fue el 7 de este mes: un mensaje de WhatsApp enviado desde la escuela enclavada en la estancia de 12.000 hectáreas. Tenía que volver a su casa, en el acceso sur de la ciudad de Esquina, el viernes 9, pero nunca llegó.
El mal tiempo complicaba por esos días la zona, y las lluvias solían volver intransitable el camino entre la escuela y el casco principal de El Curupí, por lo que no resultaba extraño que la docente se quedara en el establecimiento. A eso se sumó que el fin de semana era largo por el feriado del 12 de octubre.
Cuando la semana arrancó sin novedades, y después de algunas averiguaciones de la propietaria de la estancia, Sebastián, el hijo de Nanci, hizo la denuncia el jueves 15. A partir de ahí se puso en marcha un operativo policial y judicial que hasta ahora avanzó con imputaciones y detenciones, pero que todavía no pudo responder la pregunta central: ¿dónde está Nanci?