La sombra de la morosidad que incomoda a Milei y la jugada arriesgada de Pullaro con las vicefórmulas
¿Qué hay detrás del récord de morosidad que preocupa al gobierno? Y en Santa Fe, una reforma electoral inédita podría cambiar el mapa de poder. Los detalles que marcarán la agenda.
Mientras el gobierno nacional celebra la desaceleración de la inflación, una bola de nieve financiera crece en silencio: más de 20 millones de argentinos están endeudados y la morosidad alcanza niveles récord. En paralelo, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, impulsa una reforma electoral que introduce una interna inédita: la elección de vicegobernador en las PASO, una movida que promete sacudir la política provincial.
¿Qué esconde el récord de morosidad?
La deuda privada se convirtió en un problema estructural. Según datos recientes, más de 20 millones de personas tienen compromisos con bancos, tarjetas de crédito, billeteras virtuales y otras entidades. De ese universo, cerca de seis millones ya registran atrasos en sus pagos.
El nivel de irregularidad alcanza el 17,5% del total prestado, una cifra que se cuadruplicó desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Junio marcó el vigésimo aumento mensual consecutivo de la mora, una tendencia que no da tregua.
La situación genera una contradicción en el relato oficial: mientras se destaca la estabilidad macroeconómica, los hogares enfrentan dificultades crecientes para llegar a fin de mes. “No puede ser que vengas a la Bolsa y nadie te aplauda. Lo peor es que no conecta. Igual, ellos están preocupados: esperaban que a esta altura la economía volara y sólo crece al 0,8 por ciento”, desliza una voz opositora que, paradójicamente, desea el éxito del gobierno.
Morosos: los nuevos desocupados
Especialistas comparan a los morosos actuales con los desocupados de los años 90. Ambos grupos son emergentes de transformaciones económicas profundas y convierten una experiencia individual en un problema colectivo. Sin embargo, hay diferencias clave: el desocupado quedaba fuera del mercado laboral y encontraba contención en el barrio o el piquete. El moroso actual trabaja, cobra su salario y sigue consumiendo, pero su crisis se desarrolla en soledad, frente a la pantalla del celular, entre vencimientos y llamados de cobradores.
La deuda los une, pero también los aísla. Esta semana, la CGT, las CTA y los movimientos sociales marcharon al Ministerio de Economía para reclamar soluciones, aunque reconocen la dificultad de organizar a un sector tan masivo y fragmentado.
La política, en deuda con los deudores
En el Congreso ya se acumulan casi 30 proyectos para abordar la problemática. La discusión de fondo es quién absorbe el costo: el Estado, los bancos, las fintech o los acreedores mediante quitas. Mientras tanto, los gobernadores aprovechan el momento para aumentar su poder de negociación.
Los mandatarios de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Salta, Gustavo Sáenz, avanzan en la conformación de un bloque de siete diputados que negociará proyecto por proyecto. Con el calendario electoral en el horizonte, buscan maximizar su influencia: ofrecen sus votos al oficialismo a cambio de beneficios para sus provincias, pero también mantienen abierta la puerta al peronismo.
“Si se arma una tercera opción, todos vamos a estar contenidos. Pero si eso no ocurre la incomodidad entre el socialismo y el PRO será mayor”, advierten desde la conducción de Unidos. El PRO se acerca a La Libertad Avanza, mientras el socialismo mira el ejemplo de Brasil y sueña con un frente amplio anti-Milei.
La interna inédita: PASO de vicegobernadores
En Santa Fe, la nueva ley electoral aprobada con media sanción (43 votos a favor y 4 en contra) introduce un mecanismo sin precedentes: la elección de vicegobernador en las PASO. La iniciativa, que nació como una carta de negociación, terminó siendo una realidad.
“El socialismo lo llevó a la mesa pensando que no iba a salir y, al final, se lo aceptó”, confiesan en el oficialismo provincial. La regla democratiza la elección de la fórmula, pero también genera riesgos: un candidato puede ser el más votado individualmente y no pasar a la general si sus votos se dividen entre varias listas.
Por ejemplo, si un precandidato a gobernador se presenta con tres vices y obtiene 100 mil, 50 mil y 30 mil votos respectivamente, pero otro con una sola lista saca 110 mil, el segundo avanza a la general, aunque el primero haya sumado 180 mil votos en total.
Para Pullaro, la medida evita el “dedazo” y pone la decisión en manos de la ciudadanía. “Maxi cree que la competencia es necesaria. Si no la hay para gobernador, que la haya en otro nivel”, explican cerca suyo.
El desafío ahora es cómo diferenciar a los candidatos a vice, un cargo que no gestiona y que apenas reemplaza al gobernador en su ausencia. “¿Cómo convencés a la gente de que sos mejor que el otro?”, se pregunta un referente de Unidos.
En el PRO, el nombre de Gisela Scaglia aparece como número puesto para 2027. “Ninguna mujer de la provincia tiene el nivel de conocimiento de Gisela”, sostienen en su entorno. El socialismo, por su parte, tiene dirigentes como Clara García, Mónica Fein y Lionella Cattalini, mientras el radicalismo presenta a Victoria Tejeda, Silvana Di Stefano y Jimena Senn.
La nueva regla puede alterar el equilibrio de poder: un vice con votos propios dejaría de ser un simple complemento para convertirse en un aliado con autonomía, un heredero potencial o incluso un contrapoder.
Discurso del Presidente Javier Milei en el 142º Aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario. pic.twitter.com/og3j3p25TH
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) August 22, 2026
UNA AGENDA FEDERAL PARA LA ARGENTINA QUE VIENE
— Victoria Tolosa Paz (@vtolosapaz) August 19, 2026
Mantuvimos un muy buen encuentro con el gobernador de Misiones, @passalacquaok. Compartimos la convicción de que la Argentina necesita una nueva etapa profundamente federal, construida con más diálogo, con fraternidad entre quienes… pic.twitter.com/Z45JotN4NU