La ruta que conecta el Alto Valle con Vaca Muerta ya tiene fecha: qué pasará con los 10 kilómetros clave
La Ruta 69 mueve casi 6.000 vehículos por día y ya tiene fecha de finalización, pero hay un número que preocupa a Vialidad: el tránsito podría crecer un 30% el año que viene. El detalle que cambia todo, adentro.
La Ruta Provincial 69, uno de los corredores que conecta el Alto Valle con Vaca Muerta, avanza hacia su tramo final de reconstrucción con un horizonte de tránsito que podría crecer un 30% el año que viene. Hoy por ese camino circulan 5.966 vehículos por día, de los cuales 909 son pesados, según los datos de TMDA que envió Vialidad Rionegrina.
El presidente del organismo, Raúl Grün, explicó que hay estudios que proyectan ese salto para el próximo año. Si se concreta, el flujo llegaría a unos 7.756 vehículos diarios. "Esa es la realidad de los últimos años y algunos estudios dicen que para el próximo año va a haber un incremento de un 30%. Desde ya que eso depende de muchos factores, de qué otras alternativas se busquen y de si se reparan las rutas por La Pampa y pueden ingresar más por el norte", detalló.
Qué falta para terminar la obra
La reconstrucción alcanzó el 95% de ejecución y se estima que estará lista hacia fines de octubre. Los trabajos abarcan los 10 kilómetros entre el empalme con la Ruta Nacional 151 y El Labrador, un tramo corto pero estratégico. "A pesar de ser solamente 10 kilómetros de longitud, tiene una importancia clave para el ingreso a Vaca Muerta", sostuvo Grün.
El proyecto no se limita a la calzada. En Villa Manzano se reconstruye el cruce sobre calle Pacheco con una intersección canalizada, isletas separadoras, sectores para giros a la izquierda y adaptación de los semáforos. Allí se colocará una losa de hormigón H-30 de 22 centímetros sobre una base de hormigón H-17 de 15 centímetros, una solución definida por el volumen de tránsito pesado y las bajas velocidades del sector.
En El Labrador ya está terminada la dársena de pesaje para camiones, una herramienta que Grün consideró clave para cuidar la inversión. "Era un inconveniente muy grande no tener un lugar de pesaje", afirmó, y anticipó que la próxima etapa será instalar un sistema de pesaje dinámico o continuo, similar al que funciona sobre la Ruta 2, cerca de San Antonio Oeste.
El control de cargas ya dio resultados: en un operativo de agosto en El Labrador, Vialidad pesó 55 camiones y detectó cinco casos de exceso de carga, cuatro de vehículos que transportaban arena y uno de ripio. "Estamos convencidos de que es la única forma, una vez reparada la ruta, de mantenerla por mucho tiempo", sostuvo Grün.
El movimiento que baja desde Vaca Muerta
El intendente de Campo Grande, Daniel Hernández, también vinculó la obra con la actividad del complejo neuquino. Las arenas que llegan desde el norte ingresan por la RN 151 y siguen por la Ruta 69, a lo que se suma el transporte de personal y otros vehículos de gran porte. "A primera hora de la mañana y entre 17 y 20 es horario de mayor movimiento, que no se detiene fines de semana, es continuo", describió.
Hernández advirtió además que el estado de la Ruta Nacional 151 condiciona la circulación y los tiempos de conexión. Puso como ejemplo el tramo de unos 7 kilómetros entre Villa Manzano y Barda del Medio, que en ciertos momentos puede demandar entre 30 y 40 minutos. "Es la entrada al Alto Valle por el norte, vital", afirmó.
El corredor atraviesa tres sectores urbanos de Campo Grande: Villa San Isidro, Villa Manzano y El Labrador. Desde el empalme con la RN 151 se extiende hasta el límite con Neuquén y funciona como nexo entre la zona productiva del Alto Valle y Vaca Muerta.
La obra tiene una inversión actualizada de $3.777.825.633, unos 2,45 millones de dólares al tipo de cambio oficial, y forma parte de las intervenciones financiadas mediante el Bono VMOS. El proyecto incluye banquinas, defensas metálicas, señalización horizontal y vertical, columnas de iluminación de 10 metros y dársenas para colectivos en el cruce de Villa Manzano, además de la reubicación de las garitas existentes.