La ruta a un paraíso de altura reabre tras dos meses: quiénes podrán subir
Fiambalá volvió a abrir la ruta al Balcón del Pissis después de dos meses de nieve. Pero antes de subir, los visitantes deberán pasar por un control clave y cumplir una lista de requisitos. ¿Qué revisan ahora?
Después de más de dos meses de cierre por las intensas nevadas que golpearon la alta montaña, el acceso al Balcón del Pissis, en Fiambalá, vuelve a habilitarse este sábado 26 de septiembre. La reapertura llega con controles permanentes y una restricción que, por ahora, deja afuera a los vehículos que no sean 4×4.
Según informó la municipalidad de Fiambalá, el ingreso se hará desde el puesto de control ubicado en el kilómetro cero de la Ruta de los Seismiles. Allí se verificará la documentación antes de autorizar el paso.
Qué hay que presentar para subir
Los prestadores y vehículos que quieran hacer el recorrido deberán acreditar una serie de requisitos: documentación y habilitación del prestador, habilitación del vehículo, licencia de conducir correspondiente, seguro vigente y los elementos de seguridad necesarios para circular en alta montaña.
También se exigirá ropa y equipamiento adecuados para las condiciones del lugar, además de cadenas para los vehículos. Quienes no cuenten con la documentación o los elementos exigidos no podrán ingresar.
La habilitación no es permanente
La reapertura no significa que el camino quede abierto de manera definitiva. Las condiciones de la huella seguirán siendo evaluadas por la presencia de sectores con nieve, barro y deshielo.
De acuerdo con las previsiones actuales, el ingreso podría mantenerse durante los próximos días y volver a ser evaluado si se pronostican nuevas nevadas. La cantidad de nieve acumulada y el estado de la huella serán determinantes para definir la continuidad del tránsito.
Durante las últimas inspecciones se encontraron tramos transitables y otros que todavía presentan dificultades. En algunos sectores se realizaron tareas para despejar nieve acumulada y mejorar la circulación.
El puesto de control que llegó para quedarse
Una de las principales novedades respecto del período anterior al cierre es la permanencia del puesto de control del kilómetro cero. La Policía mantiene presencia en ese punto desde el operativo desplegado luego del episodio en el que numerosos vehículos quedaron varados en la alta montaña.
La intención es que el control continúe funcionando durante todo el año y que todos los vehículos que ingresen hacia la zona deban pasar por allí. La medida apunta a verificar previamente las condiciones de los rodados y de quienes realizan el recorrido, sobre todo ante cambios climáticos que puedan modificar rápidamente el estado de la huella.