Hace años que los vecinos del norte sanjuanino padecen una ruta con baches, grietas y banquinas de tierra. Ahora anuncian el arranque de las obras, pero hay un detalle del financiamiento y del plazo que conviene mirar de cerca.
El corredor que une la Capital sanjuanina con Jáchal y el norte de la provincia empezará a moverse a mediados de noviembre. El primer tramo intervenido será el que va de Tucunuco a San Roque, unos 23 kilómetros que serán repavimentados y ensanchados.
La obra busca mejorar la seguridad vial en un sector castigado: hoy la ruta muestra baches, grietas y banquinas de tierra que complican la circulación diaria.
Más ancho, más seguro
Según el proyecto adjudicado, la calzada pasará de los 6,30 metros actuales a 7,30 metros. La empresa sanjuanina Mapal quedó a cargo de la licitación para reconstruir entre 23 y 28 kilómetros de la ruta.
El ensanche no es un capricho: por ese corredor conviven vehículos particulares, colectivos, producción agrícola, camiones vinculados a la minería y turistas que viajan al norte provincial. Ordenar esa circulación es parte del objetivo.
Qué incluye la obra
El plan prevé repavimentación con concreto asfáltico en caliente, una mezcla de asfalto y piedra colocada a alta temperatura para ganar durabilidad. A eso se suman banquinas de tres metros a cada lado y trabajos sobre alcantarillas, sifones y badenes.
También se elevará el camino en los sectores donde se acumula agua durante las lluvias, una medida pensada para reducir el deterioro de la traza con el paso del tiempo.
Quién paga y cuánto tarda
La ejecución tiene un plazo de 18 meses y se financiará mediante el acuerdo entre el Gobierno provincial y la minera Vicuña. Ese esquema permite avanzar sobre una vía estratégica para la conectividad del norte sanjuanino, donde el estado de la ruta condiciona tiempos de viaje, costos logísticos y condiciones de circulación.
En la práctica, el impacto se sentirá en el transporte de cargas y de pasajeros que usa ese corredor todos los días.
El inicio de los trabajos en noviembre marcará el arranque del primer tramo de una obra vial largamente postergada en la zona. De ahí en más, el avance quedará atado al ritmo de obra, a las condiciones climáticas y a la continuidad del financiamiento acordado.
Los ojos estarán puestos en la fecha efectiva de inicio y en la secuencia de los sectores que quedarán habilitados mientras se trabaja.