La Rioja pierde viñedos: el costo que ahoga a los productores y pone en jaque al empleo
El gremio SOEVA encendió la alarma en la vitivinicultura riojana: hay viñedos que ya dejaron de producir y otros que seguirían el mismo camino, con el empleo en la mira. El factor que los está empujando a abandonar es uno que pega de lleno en los costos de cada productor.
El sector vitivinícola riojano atraviesa una situación crítica. Mil hectáreas de viñedos dejaron de producir y otras 600 están en camino de abandonar la actividad, según denunció el gremio SOEVA.
La advertencia del sindicato apunta a un factor central: el costo de la energía, que se volvió determinante para la rentabilidad de las explotaciones. Quienes todavía logran sostener la producción lo hacen en medio de una crisis que no da tregua.
El impacto sobre el empleo
SOEVA remarcó que la situación golpea con fuerza al empleo en el sector. Cada hectárea que se abandona no solo representa menos uva y menos vino: también significa puestos de trabajo en riesgo para las familias que dependen de la actividad.
Los productores que continúan operando enfrentan costos que, según la denuncia gremial, hacen cada vez más difícil mantener las fincas en pie. La energía aparece como el factor que termina de inclinar la balanza.
Un panorama que se agrava
Con mil hectáreas ya fuera de producción y otras 600 en la misma dirección, el gremio advierte que la crisis del sector vitivinícola riojano no es un problema puntual, sino una tendencia que avanza sobre una de las actividades productivas históricas de la provincia.
La denuncia de SOEVA deja planteado el reclamo de los trabajadores y productores ante un escenario que combina costos en alza y la amenaza concreta de que más viñedos queden en el camino.