La Rioja: la alarmante realidad de los adultos mayores que viven solos y en riesgo
¿Sabías que en La Rioja cada vez más adultos mayores viven en soledad o son víctimas de sus propios familiares? La directora de la UPAM revela cifras y situaciones que preocupan. Enterate de los detalles y qué se está haciendo al respecto.
La directora de la Unidad de Protección de Adultos Mayores (UPAM), Marcela Fernández, encendió las alarmas en La Rioja: crecen los casos de abandono, violencia y vulnerabilidad que padecen las personas mayores, tanto en la Capital como en el interior. La funcionaria advirtió que muchos ancianos viven completamente solos, sin red de contención, y que otros son víctimas de sus propios familiares.
Un problema que se agrava
En diálogo con Medios Provincia, Fernández explicó que la situación se está visibilizando con fuerza en este 2026. "Lo estamos visibilizando en este 2026", señaló, al referirse a los casos de adultos mayores que padecen patologías y no tienen a nadie que los asista. Algunos dependen de la ayuda ocasional de un vecino, pero hay situaciones aún más graves: violencia ejercida por los propios seres queridos, quienes deberían ser sus cuidadores.
"Tenemos casos de adultos mayores que son víctimas de violencia de parte de sus seres más cercanos, quienes deberían cuidarlos y son los primeros que ejercen violencia", sostuvo Fernández.
Dispositivos que no alcanzan
Si bien existe un trabajo articulado entre la UPAM, la Defensoría, los juzgados de Familia, los equipos de salud y los trabajadores sociales, la funcionaria remarcó que faltan dispositivos para atender a quienes necesitan cuidados permanentes. Las residencias de larga estadía y los hogares de día, tanto en Capital como en los departamentos, "no dan abasto" frente a la demanda creciente.
Fernández también señaló que muchas familias "ya no pueden cuidar" a sus mayores y que se necesita una mayor intervención del Estado.
Adultos mayores cuidando a otros adultos mayores
Otro fenómeno que preocupa es que los propios ancianos se convierten en cuidadores de otros ancianos. "Hay adultos mayores cuidando a otros adultos mayores, hijos grandes cuidando a sus padres mucho más grandes", explicó Fernández. Esta situación se volverá más compleja por el aumento de la expectativa de vida y la baja natalidad, por lo que consideró urgente trabajar en políticas que respondan a esta realidad.
La soledad no deseada, otra forma de vulnerabilidad
La directora de la UPAM también se refirió a quienes no tienen familiares ni redes de contención. "Tenemos adultos mayores que están sufriendo de esta pandemia silenciosa como es la soledad no deseada", afirmó. El aislamiento no solo afecta lo emocional, sino que repercute en la salud física de las personas mayores.
Ante estas situaciones, la UPAM realiza visitas sociales y abordajes interdisciplinarios para evaluar cada caso. La decisión de retirar a un agresor del hogar o aplicar medidas de protección corresponde a los juzgados de Familia.
Una nueva ley de protección integral
Fernández informó que ya está elaborada una Ley de Protección Integral para las Personas Mayores, actualmente en etapa de asesoría del Estado. La iniciativa busca establecer derechos y responsabilidades de los organismos públicos, en línea con la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
"Están los marcos normativos, está la Convención y están las instituciones que trabajamos. Hay que empezar a decidir que se necesitan más dispositivos para contener", sostuvo.
Finalmente, remarcó que el objetivo es evitar la institucionalización siempre que sea posible, pero generando alternativas para quienes están completamente solos. El área trabaja para garantizar alimentos, pañales y medicamentos, aunque la demanda supera la capacidad de respuesta. "La situación que están viviendo nuestras personas mayores es tremenda", concluyó.