La Rioja, al tope del ranking: la cifra de morosidad que preocupa a todos
¿Sabías que La Rioja tiene la tasa de morosidad más alta del país? Un informe revela cifras alarmantes que afectan a familias y jóvenes.
La provincia encabeza el ranking nacional de incumplimiento con una tasa del 22,8%, según un informe del CEPA que revela el mayor nivel de morosidad en dos décadas en Argentina.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basado en datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), ubicó a La Rioja como la provincia con mayor morosidad del país: 22,8%. Le siguen San Luis (20,1%) y Catamarca (20,0%). En el otro extremo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y La Pampa registran niveles cercanos al 10%.
El estudio señala que las regiones del NOA y Cuyo son las más afectadas por el endeudamiento de los hogares y la acumulación de saldos impagos.
¿Qué pasa a nivel nacional?
A nivel general, la morosidad en el sector privado escaló al 7,6% tras 19 meses consecutivos de subas. De los 20,9 millones de deudores registrados, 5,8 millones ya están en mora. El mayor colapso se da en los hogares: el incumplimiento con bancos saltó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% actual, empujado por préstamos personales (14,9%) y tarjetas de crédito (12,5%). En fintech y billeteras digitales, la mora llegó al 29,6%, superando los picos de la pandemia.
El CEPA contrapone los argumentos oficiales que hablan de “falta de educación financiera” o “gastos irresponsables” y concluye que la causa es estructural: la caída del salario real, con reducciones de entre el 8,7% y el 18,7% en empleo público y privado. Esto obliga a las familias a endeudarse para cubrir gastos de subsistencia.
Jóvenes, los más endeudados
El perfil de los afectados muestra un sesgo etario: 4 de cada 10 jóvenes de 18 a 34 años están en mora, y en menores de 24 años el porcentaje sube al 40,9%. En cuanto al género, la mora se divide casi por igual (50,2% hombres y 49,8% mujeres), pero los hombres se endeudan más con bancos y las mujeres con billeteras virtuales.