El Niño ya se siente en La Rioja y la provincia no quiere sorpresas: los 18 intendentes se sentaron con Quintela para definir qué se hace en las zonas más expuestas. No se trata solo de limpiar ríos y desagües, hay una maquinaria que se redistribuye y protocolos que se unifican. El detalle que más preocupa está en los puntos críticos que se monitorean sin pausa.
El gobernador Ricardo Quintela reunió a los intendentes de los 18 departamentos para ajustar el esquema de respuesta ante las lluvias intensas que trae El Niño. El foco está puesto en las zonas vulnerables y en las obras hídricas que ya se ejecutan en el territorio.
La provincia no espera a que el agua empiece a subir. Con el fenómeno de El Niño golpeando con más frecuencia e intensidad de precipitaciones en distintas regiones del país, el Ejecutivo riojano convocó a los jefes comunales de toda la provincia para coordinar el operativo de prevención.
El encuentro sirvió para diagnosticar cuáles son los puntos más expuestos y repasar las intervenciones de infraestructura que se vienen haciendo. La prioridad: cuidar la integridad física de los vecinos, la infraestructura pública y el patrimonio de las familias.
Qué obras se repasaron
Los intendentes y las autoridades provinciales revisaron los avances en limpieza y encauzamiento de ríos y quebradas, el reacondicionamiento de desagües pluviales y el refuerzo de defensas en sectores urbanos y rurales.
El plan no depende de una sola área: involucra al Ministerio de Agua y Energía, al Ministerio de Desarrollo, Igualdad e Integración Social, a Vialidad Provincial, a Rioja Vial y al Instituto de Servicios Ambientales, además de los equipos operativos de cada distrito.
Los acuerdos operativos
Durante la jornada se definió optimizar la redistribución de maquinaria pesada, sostener el monitoreo constante de los puntos críticos y unificar los protocolos de comunicación para probables emergencias.
Desde el bloque de intendentes remarcaron la importancia del trabajo articulado entre la Provincia y las administraciones locales. «No podemos evitar que llueva, pero sí podemos trabajar juntos para reducir sus consecuencias. Prevenir es cuidar la vida, y cuidar la vida es nuestra primera responsabilidad», sintetizaron en el documento conjunto que emitieron tras la reunión.
Con el compromiso ratificado por los 18 departamentos, la provincia mantiene sus operativos desplegados de forma permanente en el territorio para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado y mitigar los riesgos del fenómeno climático.