La reserva de Bahía Encerrada suma controles: qué pasará con los perros sueltos
Los dueños de perros que pasean por la reserva Bahía Encerrada no tendrán tanta libertad: Zoonosis y Guardias Ambientales saldrán a controlar el cumplimiento de la ordenanza. ¿Qué pasará con los canes sueltos?
La Dirección de Zoonosis y las Guardias Ambientales de Ushuaia pondrán en marcha un nuevo esquema de controles en la Reserva Natural Urbana Bahía Encerrada. El objetivo es fiscalizar el cumplimiento de las normas sobre tenencia responsable de mascotas y, al mismo tiempo, proteger la biodiversidad del área protegida.
La medida surge de un trabajo conjunto entre la Secretaría de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas y Zoonosis. Lo que se busca es que se cumpla de manera efectiva la Ordenanza Municipal N° 4.800, que regula la tenencia de animales domésticos.
Qué dicen desde el municipio
El secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, David Ferreyra, explicó que las acciones incluyen inspecciones y recorridas periódicas por la reserva. Según detalló, los agentes que se desplieguen en el lugar controlarán las pautas fijadas en el Plan de Manejo del área protegida.
Ferreyra indicó que estos operativos permitirán reducir los efectos negativos que genera la presencia de canes sueltos en la reserva. Entre esos efectos mencionó la alteración del hábitat, la perturbación del entorno y la depredación de nidos y aves autóctonas.
Una reserva con normas propias
La Reserva Natural Urbana Bahía Encerrada fue creada por la Ordenanza Municipal N° 3.631/09. Ese marco normativo establece un Plan de Manejo que fija directrices para conservar los ambientes naturales y proteger la fauna silvestre que nidifica y se reproduce en el lugar.
Con estos controles, las autoridades buscan promover conductas de cuidado responsable de los animales domésticos y prevenir el impacto que los perros sin supervisión causan sobre la biodiversidad autóctona.