La reforma constitucional en San Luis enfrenta un rechazo que golpea en el bolsillo
Si vivís en San Luis, este proyecto podría cambiar cuándo votás y cuánto pagás por ello: el costo millonario de la reforma está en el centro de la polémica.
El bloque Frente Unidad Justicialista anticipó su rechazo al proyecto que declara la necesidad de una reforma parcial de la Constitución de San Luis, que se votará este miércoles en la Cámara de Diputados. La diputada Silvia Sosa Araujo fue la voz cantante del bloque opositor y centró sus críticas en tres ejes: el gasto previsto, la falta de participación y lo que considera un intento de modificar las reglas electorales.
La iniciativa, que ya tiene media sanción del Senado, necesita de los dos tercios de la Cámara baja para convertirse en ley. El oficialismo buscará sumar los 29 votos necesarios para imponer la reforma.
Los motivos del rechazo
Sosa Araujo sostuvo que el proyecto no es una ley más: “Vamos a reformar la Constitución, no es una ley común”, advirtió, y recordó que la última modificación de la Carta Magna provincial se hizo hace cuatro décadas.
El principal cuestionamiento de la legisladora apunta al costo de la reforma. Según señaló, el Gobierno prevé destinar $3.604 millones, una cifra que contrastó con la situación social y económica de la provincia.
“En una provincia que, desde que asumió Claudio Poggi, está en emergencia tras emergencia, que no puede cubrir las necesidades básicas de cada uno de sus ciudadanos, que tiene una tasa de pobreza del 30,1%, mayor que la media nacional, donde cerraron fábricas, cayó el empleo formal de la construcción, donde vemos la situación de la calle, tenemos un presupuesto para esta reforma electoral de 3.604 millones de pesos”, cuestionó, y preguntó: “¿Es momento de hacer esta reforma electoral?”.
Elecciones de medio término en la mira
Uno de los cambios que incluye el proyecto es la eliminación de las elecciones de medio término. Para lograrlo, se propone extender por dos años los mandatos de los legisladores que asumieron en 2025, de modo que las próximas elecciones legislativas coincidan con las de gobernador y vice.
Ese punto también fue blanco de las críticas de Sosa Araujo, quien recordó que los legisladores fueron elegidos el año pasado por un período de cuatro años. “Yo asumí el año pasado y la gente me votó por 4 años, no por 6”, sostuvo.
Además, la diputada opinó que la reforma está ligada al próximo proceso electoral y que, desde la mirada del PJ, podría afectar al espacio político de Alberto y Adolfo Rodríguez Saá.
Cuestionamientos a la participación
Sosa Araujo también apuntó contra el mecanismo de elaboración del proyecto. Afirmó que la oposición no participó en su confección y que tampoco fueron convocadas instituciones de la sociedad civil. Según dijo, los legisladores opositores recién pudieron reunirse el martes con el abogado constitucionalista Cristian Altavilla, asesor del Gobierno provincial en la reforma.
La legisladora ironizó sobre las explicaciones recibidas en ese encuentro respecto al alcance de los cambios: “El defensor que ellos trajeron dijo que son pequeñas modificaciones a la Constitución. Vamos a hacer una reforma para hacer pequeñas modificaciones”.