La receta de la torta de ricotta que pocos se animan a hacer: el secreto está en el reposo
¿Te animás a preparar la torta de ricotta como la de la abuela? El paso a paso con un truco que pocos conocen.
La torta de ricotta compite en el podio de los postres argentinos más queridos, pero muchos la evitan por miedo a que no salga. Esta versión fácil, con técnica de cheesecake, promete un resultado infalible. El truco: prepararla un día antes.
¿Por qué conviene hacerla con anticipación?
Este postre gana sabor y estructura con las horas. Ideal para llevar a reuniones o para tener un dulce listo sin estrés. Se hornea en molde de 20x30 cm y rinde entre 10 y 12 porciones generosas.
La masa quebrada que nunca falla
La masa casera con manteca fría y ralladura de cítricos es el contrapunto crujiente ideal. Ingredientes: 300 g de harina 0000, 180 g de manteca fría en cubos, 100 g de azúcar, 1 huevo + 1 yema, 5 g de polvo de hornear, ralladura de 1 limón, pizca de sal y 5 g de esencia de vainilla.
Paso a paso: Mezclá harina, azúcar, polvo y sal. Incorporá la manteca con la punta de los dedos hasta formar un arenado fino. Agregá el huevo, la yema, la esencia y la ralladura. Uní sin amasar para no activar el gluten. Envolvé en film y llevá a la heladera 30 minutos. Estirá y forrá una tortera de 22-24 cm, fondo y bordes. Reservá en frío.
El relleno: el secreto está en la procesadora
Para evitar grumos, procesá todos los ingredientes juntos. Ingredientes: 700 g de ricota escurrida, 250 g de queso crema, 180 g de azúcar, 3 huevos, 10 g de esencia de vainilla, ralladura de 2 limones, 20 g de fécula de maíz y pizca de sal. Procesá hasta obtener una crema lisa.
Volcá sobre la masa fría, alisá con espátula y horneá a 170°C (fuego medio-bajo) de 50 a 60 minutos. La torta está lista cuando los bordes están firmes y el centro tiembla levemente. Dejá enfriar a temperatura ambiente y luego a la heladera al menos 4 horas (mejor de un día para el otro).
Antes de servir, espolvoreá con azúcar impalpable. ¡A disfrutar!