La quinua avanza en San Juan: el dato que entusiasma a los productores
Un productor sanjuanino mira su campo y duda: el agua no alcanza y los costos no cierran. Un cultivo que casi no se plantaba en la provincia empieza a sonar como salida. Qué encontró el INTA en las parcelas demostrativas.
San Juan sigue ampliando su matriz productiva y la quinua se afianza como una de las alternativas con mayor proyección. Así lo evidenció la participación del INTA en la Expo Innova Cuyo 2026, donde la investigadora Nadia Bárcena presentó las ventajas de este cultivo que gana terreno en el sector agrícola y recibe respaldo gubernamental e institucional.
"Nos convocaron para proyectarlo como un cultivo alternativo debido al gran interés que venimos observando, especialmente tras las jornadas que realizamos en mayo", explicó Bárcena. Durante la exposición, junto a otros investigadores y extensionistas, se detallaron las características del cultivo, sus requerimientos agronómicos, los rendimientos locales y un análisis de costos que brinda herramientas concretas a los productores a la hora de decidir.
Una respuesta a la crisis hídrica
El cambio de paradigma en los campos sanjuaninos está marcado por el clima y la economía. Según Bárcena, muchos productores consultan al INTA con la intención de reemplazar cultivos tradicionales que dejaron de ser rentables.
"En este contexto de crisis hídrica que arrastramos desde hace años, sumado a los problemas de financiamiento y el costo de los insumos, la quinoa se muestra muy prometedora. No presenta grandes riesgos ni costos tan elevados para hacer una hectárea", señaló la especialista.
Desde la Experimental San Juan, la recomendación es empezar de a poco. El equipo técnico sugiere iniciar con una o dos hectáreas —o incluso cuartos de hectárea para quienes recién arrancan—, probar el ciclo completo hasta la poscosecha y, una vez incorporado el manejo, ampliar la superficie. También se fomenta el asociativismo entre productores de distintos departamentos, con formatos como las cooperativas como una opción a tener en cuenta.
Acompañamiento en territorio: del laboratorio al surco
El éxito de un nuevo cultivo depende del acompañamiento constante. Por eso el INTA organizó dos grandes grupos de siembra (septiembre y febrero) y mantiene parcelas demostrativas en Pocito, San Martín, Jáchal e Iglesia.
Estas parcelas funcionan como aulas a cielo abierto. "Invitamos a los productores a que se acerquen y vean in situ la siembra, la aplicación de riego, de nutrientes, el raleo y el desmalezado. Poder hacer el seguimiento de la parcela les da mucha tranquilidad a los productores sanjuaninos", destacó Bárcena.
Detrás de este trabajo hay un equipo interdisciplinario compuesto por cinco investigadores, técnicos de laboratorio (encargados de analizar suelos y calidad de agua) y el equipo de extensión. Entre tres y cuatro extensionistas del INTA recorren las fincas, traduciendo el lenguaje técnico de la investigación a la realidad cotidiana del productor y enriqueciendo el desarrollo agrícola desde una perspectiva social.
Para quienes quieran sumarse a la producción de quinoa o visitar las parcelas, las vías de comunicación del INTA San Juan (Facebook e Instagram) están abiertas y a disposición del sector.