La Querencia de Río Gallegos viaja a Cosquín: la historia que esconden sus bailarines
¿Qué historia se esconde detrás del vals que La Querencia llevará a Cosquín y por qué sus bailarines tuvieron que viajar a otra provincia para clasificar?
La pareja de baile integrada por Nacho y Lara, del grupo La Querencia de Río Gallegos, se quedó con el primer puesto en el rubro Pareja de Baile Estilizado del Pre Cosquín en la sede de Río Grande y consiguió el pasaje a la instancia nacional en Córdoba. Detrás del logro hay meses de ensayo, investigación y un trabajo actoral que pocos ven sobre el escenario.
Mariela Gamboa, integrante del grupo, fue una de las responsables de esa preparación. En diálogo con "Fuera de Contexto" de Radio Nuevo Día contó cómo se sumó al proyecto y qué buscaron transmitir con la propuesta.
Una convocatoria de enero y un rol bien definido
Gamboa explicó que Micaela Gallardo, directora y profesora de La Querencia, la convocó en enero para integrarse al equipo. La división de tareas fue clara: Gallardo se ocupó de la coreografía y de los aspectos específicos de la danza, mientras que Gamboa tomó la dimensión interpretativa.
"Me dejan toda la parte más interpretativa, la historia que se cuenta, porque también son propuestas muy teatrales", señaló sobre el trabajo que hizo con Nacho y Lara.
La preparación se apoyó en herramientas de la antropología teatral, una metodología que la entrevistada viene desarrollando desde hace dos años. La meta no era solo que los bailarines ejecutaran bien los movimientos, sino que pudieran construir y transmitir un relato con el cuerpo, los gestos y la mirada.
"Uno expresa con la mirada, expresa porque bailar lindo no siempre transmite", afirmó al describir el eje del entrenamiento. Con esa premisa, desarmaron las coreografías para identificar qué historia había detrás de cada propuesta y cómo podía llegar al público.
Según Gamboa, cada pieza de la puesta en escena comunica: los pasos, los movimientos, el vestuario, el maquillaje y el peinado. Todo integra una construcción artística que busca darle identidad a la presentación.
De Comodoro Rivadavia a Río Grande, con escala en casa
El camino hacia Cosquín no fue directo. La primera presentación fue en la sede de Comodoro Rivadavia, en Chubut, donde la pareja obtuvo el segundo puesto y avanzó a la final, aunque terminó superada por un dúo de Caleta Olivia.
En lugar de dar el objetivo por perdido, el grupo volvió a probar, esta vez en Río Grande. Ahí llegó el resultado buscado: el primer puesto y la clasificación a la instancia nacional en Córdoba.
Gamboa recordó el esfuerzo que implicó trasladarse a otras ciudades para las clasificatorias, sobre todo por la falta de certezas sobre una posible sede en Río Gallegos. La decisión significó sumar kilómetros y gastos, además de organizar actividades para reunir los recursos.
"Nuestro objetivo era participar y que puedan ver nuestro trabajo de tantos meses, de ensayo, de esfuerzo, de investigación, que se pueda valorar eso", expresó.
La integrante de La Querencia también puso el foco en las dificultades que enfrentan los proyectos independientes para conseguir espacios de ensayo y sostener económicamente sus producciones.
Zamba, chamamé y un vals que cuenta una realidad difícil
La propuesta combina distintos estilos: una zamba, un chamamé y un vals. En este último, según contó Gamboa, la pareja aborda una historia vinculada con la violencia de género.
"Uno también va diciendo cosas a través de expresiones artísticas, a esta realidad que es tan difícil", reflexionó.
Para ella, el arte no se agota en lo estético: es una herramienta para comunicar, generar preguntas y poner sobre la mesa problemáticas sociales. Desde su recorrido en el teatro, lo entiende como una forma de resistencia.
"El arte nos sostiene, es una trinchera para nosotros de resistencia", afirmó durante la entrevista.
La cuenta regresiva hacia el escenario mayor
Con la clasificación en mano, arranca otra etapa para La Querencia. El grupo tiene por delante unos tres meses de preparación antes de llegar al escenario de Cosquín y, en paralelo, deberá resolver la parte económica del viaje, sobre todo los pasajes y los recursos necesarios.
"Nuestro primer objetivo se cumplió, que era llegar", sostuvo Mariela, que destacó las buenas devoluciones del jurado y las ganas de seguir perfeccionando la propuesta.
Según explicó, los procesos creativos nunca terminan: todavía queda mucho por explorar, ajustar y entrenar antes de la presentación nacional.
Para Nacho, Lara y también para ella será la primera experiencia en Cosquín. Micaela Gallardo, en cambio, ya tiene recorrido en el festival desde distintos roles vinculados al folklore.
Así, desde Río Gallegos, La Querencia empieza la cuenta regresiva para una experiencia que mezcla danza, teatro, investigación y meses de trabajo independiente, con el desafío de llevar su propuesta al escenario mayor del folklore argentino.