170 empleados, 98 proveedores rionegrinos y una primera unión de caños a la altura del kilómetro 223: el gasoducto que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías ya empezó a tomar forma. Cuánto dinero mueve y cuándo estaría listo.
San Matías Pipeline (SMP) puso en marcha las tareas de soldadura de los caños que darán forma al gasoducto destinado a la exportación de GNL y que unirá Vaca Muerta con el Golfo San Matías. La primera unión se concretó en el frente de obra Spread Sur, a la altura del kilómetro 223,1, cerca del cruce con el río Negro.
El hito llega después del traslado y la distribución de las cañerías desde el Puerto de San Antonio Este hacia los distintos puntos de la traza. La visita estuvo a cargo del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y del CEO de Southern Energy (SESA), Rodolfo Freyre.
Cómo se sueldan los tubos de 36 pulgadas
El procedimiento emplea tecnología automática que trabaja en dos fases, una interna y otra externa. Ese sistema permite avanzar con la unión de los tubos de 36 pulgadas de diámetro que integrarán el ducto.
A lo largo de toda la traza se calcula que se completarán alrededor de 39.334 soldaduras.
"El comienzo de estos trabajos en los plazos previstos consolida nuestro desafío de conectar el potencial de Vaca Muerta con el mercado global de GNL, posicionando a la Argentina como un proveedor clave de energía confiable para el mundo", afirmó Freyre.
Weretilneck, en tanto, sostuvo: "Con el inicio de las soldaduras de este gasoducto damos otro paso concreto para conectar Vaca Muerta con nuestra costa y llevar la energía argentina al mundo. Esta transformación ya se ve en el puerto, en el movimiento de los caños y en los frentes de obra. Llegar hasta acá requirió planificación, trabajo conjunto y una Provincia que ofrece previsibilidad, seguridad jurídica y cumple sus compromisos".
Empleo y proveedores rionegrinos
El proyecto también mueve la economía local. Hasta ahora, SMP contrató 170 empleados y 98 proveedores de Río Negro para el suministro de bienes y la prestación de servicios: transporte, provisión de herramientas, ropa de trabajo, servicios para campamentos y prestaciones de salud, entre otros.
Las compras a proveedores en esta parte de la obra totalizan $43.790.064.005.
Los números de la obra
SMP es un consorcio integrado por PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).
El gasoducto prevé el uso de unos 40.000 caños de aproximadamente 12 metros de largo cada uno, para una extensión total de 472 kilómetros y una capacidad de transporte de hasta 27 millones de metros cúbicos de gas natural por día.
La construcción demandará una inversión estimada de U$S 1.300 millones y se espera que esté terminada hacia mediados de 2028.
Cómo se financia
Para costear la obra, San Matías Pipeline cerró un préstamo sindicado por U$S 900 millones bajo la modalidad Project Finance, estructurado por los bancos Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, que integran el sindicato junto con BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China.
La operación, acordada a siete años de plazo con tres de gracia, permitirá financiar cerca del 70% de la inversión prevista. El resto se cubrirá con aportes de capital de las compañías accionistas.
De dónde vienen los caños
El proveedor de los tubos es la empresa india Welspun. La contratista principal es el consorcio UT SICIM-Víctor Contreras.
El gasoducto de SMP se integra al proyecto de Southern Energy (SESA), consorcio formado por los mismos socios de SMP y cuyo objetivo es ubicar a la Argentina como un nuevo proveedor en el mercado mundial de GNL.
Los dos buques de licuefacción que SESA instalará en Río Negro, "Hilli Episeyo" y "Esperanza", comenzarán a operar en 2027 y 2028 respectivamente, con una capacidad de producción conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL.
SESA prevé inversiones superiores a U$S 15.000 millones a lo largo de 20 años y exportaciones por U$S 20.000 millones entre 2027 y 2035.